12/10/2003

Fiesta, mucha fiesta

Hola. Pasé el fin de semana pasado encerrado en casa, como lo oyen. No quería toparme con Pocholo Martínez-Bordiú por la calle. Porque Pocholo es una persona muy difícil para convivir, aunque sólo sea dentro de la misma ciudad. Además, verle y acordarme de su tío don Cristóbal, es todo uno. Don Cristóbal se casó con la hija de un señor bajito que no era diyei, precisamente, pero que también salía mucho por la tele. Es una ráfaga de sensaciones en un blanco y negro de celuloide rancio lo que me enfrenta a Pocholo. Pero, por fin, el diyei de Hotel Glam se fue y ya he podido salir de fiestas. Corro a la Lonja, donde se le ha montado una exposición, quizá la mejor exposición del año, a Jorge Gay. Tenemos que estar orgullosos de este pintor, que es grande (y quizá no tan orgullosos del cabildo, que se puso supertiquismiquis cuando Gay iba a pintar una bóveda del Pilar). Es obligatorio ver la exposición de la Lonja, no una sino varias veces, y con tiempo, porque esos cuadros no son para mirarlos de pasada. Algo que me sorprendió es lo bien que escribe Jorge Gay; hacía mucho tiempo que no veía unos cuadros tan hermosamente titulados: "El refugio de los besos", "El viaje y la quietud", "Tarde de amor y paseo" y todos así. Me quedo como paralizado delante de un paisaje de 1988 y pienso que si me lo llevara a mi casa, sería más feliz. Que conste que es por la felicidad que me proporcionaría, no para especular, por lo que quiero llevármelo. Pero se me coloca un caballero segurata al lado y no me quita ojo. Qué pesado, no se va. Renuncio, pues, al delito y me escapo a la carpa de la calle Moret, donde actúa Corita Viamonte. ¿Todavía no tiene una calle Corita? En la España muy militarizada de los 60, Corita montó un pequeño batallón de majorettes que, aunque distintas en talla, peso y habilidad, trajeron a Zaragoza un aire de musical americano, pobretón pero en tecnicolor. No era poco en los tiempos del suegro de don Cristóbal, tío de Pocholo. Vale, nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"