16/07/2001

Califa por un día

Pregunta: ¿Adónde van los reporteros intrépidos? Respuesta: allí donde esté la noticia. La noticia está en Córdoba, pasen y vean: Mandaba a tope la familia Omeya en Damasco (Siria), cuando la familia de los Abbasíes empezó a ponerles veneno en el cous-cous. El más listo de los Omeya, un tal Abderramán, huyó y desembarcó en Almuñecar un día de verano de 755 (con un calor quenitedigo y encima no se había inventado el gazpacho). Le gustó la zona, porque era cálida y tenía agua (a los árabes les flipaba ver y oír el agua) y se instaló para siempre en Al-Andalus. En Córdoba, casi 200 años después, su descendiente Abderramán III se proclamó Califa, que era lo más, que cuando se es Califa ya no hay quien te chille; no como a los Emires, que les puede chillar Bush cuando quiera. Bajo los Omeya, Córdoba alcanzó unos niveles de poder, riqueza y cultura increíbles (bien es verdad que entonces no tenían la LOGSE). Bueno, pues yo estoy aquí, en Córdoba, un día de verano de 2001 de mucho calor, pero, graciasadiós, ya con el gazpacho inventado.
        Todos los japoneses venimos a esta ciudad porque hay una exposición que recoge lo más chulo de la civilización de los Omeya. La novedad es que está montada en el mismísimo palacio del Califa, en Medina Azahara, a unos 6 kilómetros de la Mezquita o de Casa Salinas, la taberna, depende de a qué hora te pille. En la expo, cada 60 minutos podemos entrar 250 japoneses como máximo. Por eso, hay que comprar las entradas antes. Estamos japoneses de Aragón, de Andalucía y de Francia, mayormente. Lo supe enseguida por los acentos y porque los aragoneses gritamos más. En la exposición uno se pasea entre alabastros, marfiles y plata mientras le sale el árabe fino que lleva dentro. Sí, lo de los españoles es un poco esquizoide: llevamos dentro un árabe fino y un troglodita racista a la vez; yo creo que por eso nos cuesta tanto dejar de fumar.
        Estamos aquí por la CULTURA, claro, y porque hay mucho culoinquieto por el mundo. Esto de venir al siglo X, por ejemplo, está fácil de verdad: del Corteinglés de Zaragoza al Corteinglés de Córdoba sólo hay 6 horas de tren refrigerado. Uno ve la expo, se toma un plato de salmorejo, con ajo a tope, o de bacalao con naranja (la cocina cordobesa es todo un tripi) y te quedas nuevo. Y escuchas el agua de las fuentes: glup-glup, plof-plof, y ya eres un califa omeya por un día. Y nadie te chilla, ni siquiera Bush.
       Jorge Murcia

Lo único especial de este artículo es que pertenece a un corto periodo de tiempo en el que firmé con psudónimo: Jorge Murcia.

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"