20/07/2003

Del mercado al cabaret

Dos calles llevaban al mercado central: Cerdán y Escuelas Pías. Aquel barrio tenía más vida que toda Zaragoza junta pero cuando todo el mundo se compró un 600, aquellas dos calles desaparecieron. El mercado se quedó solo, pero ha sabido aguantar y acaba de cumplir 100 años. Hoy visito una exposición que se le ha montado en la Lonja. Paso por una primera parte sosa y poco imaginativa, la verdad, sobre su historia, y luego por otra sobre el arquitecto Félix Navarro y, enseguida, llego a lo mejor: 5 fotógrafos han retratado a los detallistas en su salsa, en su puesto. Se nota que no les han pillado de sorpresa porque todos llevan el delantal relimpio. El delantal más bonito lo lleva Merche Navarro, que es frutera, pero que reinó en el Oasis como vedette y actriz de comedia. Hay que montar una exposición sobre el Oasis ya. El Oasis es ahora una discoteca, me han contado. Un día fui a comprobar el desastre y no me dejaron entrar; no sé si me vieron pintas de madero o de camello. Bueno, esa es justamente la diferencia. En el Oasis donde reinaba Merche, podía entrar todo el mundo: jubiletas, soldados, estudiantes, matrimonios y señoritos calavera. Aquello era lo popular y lo auténtico. De aquel mundo de revista hecha con dos duros y montones de gracia hoy no queda más que la horterada de los programas de José Luis Moreno, en los que las señoritas están todas hechas por el mismo cirujano plástico. En aquel Oasis, las había para todos los gustos, esbeltas o bajitas con cartucheras. Las de las cartucheras arrasaban. Se me ha ido el santo al cielo mientras miro las hermosas fotos de Pedro Avellaned, en las que ha captado el orgullo de los vendedores del mercado. Avellaned los ha sacado a la calle, al pórtico de la abundancia: Isabel presume de sandía y Gloria, de acelgas. Yo que soy proacelga y antiborraja, entiendo perfectamente que Gloria presuma, ¡vaya mata! En esas fotos está el corazón del mercado: puro oficio, pura dignidad. Y todo el futuro.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"