03/04/2005

Otra primavera, otra reforma

La profesora LX estornuda tres veces seguidas cuando abre la ventana de su cuarto de estar. Ella ya está acostumbrada a que, cada año, la primavera entre primero en su nariz antes de pasar a su corazón. Mientras, suena la voz de Sinatra, exactamente en una canción muy triste sobre un hombre que le cuenta su soledad a un camarero. La canción "Una copa por mi chica y otra más para el viaje" es de 1943, cuando tomarse una copa antes de conducir no era todavía un delito. La profesora LX no debería escuchar canciones tristes porque está muy rebotada últimamente. Lleva casi 30 años dando clase y ha soportado varias reformas educativas con resignación de funcionario dócil. Ahora llega una nueva, la LOE. Pues nada, ya sabe, a tragársela.
       Lo que le pone muy, pero que muy rebotada es que nunca le pregunten sobre su trabajo, que tan bien conoce. Se entera de las reformas por la tele y la expresión "reforma consensuada" le parece muy cínica. Todos tienen voz sobre el tema: las asociaciones de padres, los partidos políticos, la Conferencia Episcopal, los sindicatos. Pero a los profesores nadie les pregunta. Cuando se ha quejado, intentan callarla diciéndole que sí se ha consultado a los sindicatos. Sinceramente, ella no se siente representada por los sindicatos. ¿Tan costoso es pasar un cuestionario a todos los enseñantes para saber su opinión? ¿Tan difícil es informar a priori sobre una ley de educación y debatirla con rigor? La profesora sigue escuchando a Sinatra y sigue haciéndose preguntas: ¿Por qué en España, siendo que ocupamos el puesto 26 en conocimientos básicos de matemáticas, al hablar de educación nos ponemos todos a hablar de religiones? ¿Por qué la nueva ley plantea dos reválidas sin valor académico? Cuando los exámenes no tienen valor académico, no tienen ningún valor para el alumno; son trabajo para el profesor y poco más. A la profesora LX se le pone un gesto así, como de amargura y suelta otro gran estornudo. Es la primavera. Hoy no debería escuchar canciones tristes.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escrito con tiza"