26/06/2005

Cuestión de inteligencia

Hola. Es miércoles y el termómetro de mi barrio se está poniendo blando como los relojes de Dalí. Las mujeres de mi barrio se abanican sin pausa pero no dedican ni un mínimo recuerdo al que inventó el abanico. Estas ingratas no se dan cuenta de que tienen en la mano la idea más brillante que se haya tenido nunca para la refrigeración individual con nulo gasto energético. En un mundo obsesionado por el desarrollo sostenible, el inventor del abanico sería hoy un ejecutivo al que se disputarían las multinacionales, porque nada se valora más en la empresa actual que la inteligencia creativa. O sea, tener coco.
        Hola. Sigue siendo miércoles y el profesor Willem van Winden presenta un estudio que se llama "Ciudades europeas en la economía del conocimiento". En el estudio se comparan 9 ciudades, entre las que están Munich, Manchester, Rótterdam y tachín, tachán... ¡Zaragoza! Bueno, ¿qué es eso de la "economía del conocimiento"? Pues, más o menos, una economía que confía más en los univeristarios brillantes y en la investigación que en las materias primas o en la mano de obra. Las ideas creativas surgen, sobre todo, del matrimonio entre Universidad y Empresa. Y Zaragoza saca muy mala nota en este punto porque producimos mucha inteligencia y la dejamos escapar a otras partes. Quizá a Helsinki. En Helsinki hay montones de listos por metro cuadrado aunque tienen un problema allí, saben, y es que no pueden retenerlos para siempre. Como hay muy pocas horas de luz, los listos se ponen tristes y quieren volverse a donde haya sol y bares de tapas.
       De repente, el profesor Winden dice una cosa tremenda: "Para que la Universidad colabore estrechamente con la Empresa, hay que acabar con la financiación pública de la Universidad" O sea, que la Universidad se busque la vida, que eso agudiza el ingenio. Se oyen respingos en la sala. Además, piensa que como en Zaragoza se vive muy bien, la gente no tiene ninguna gana de innovar y es muy comodona. Pues que va a ser verdad. En fin, vale, nos vemos.

El 22 de junio de 2005, se presentó en Zaragoza el trabajo "Ciudades europeas en la economía del conocimiento". Un estudio comparativo de 9 ciudades ante el reto de la innovación y el crecimiento. Aunque Zaragoza, sale muy mal parada, hay que reconocer la valentía del ayuntamiento al incluir la ciudad en el estudio.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"