09/10/2005

Cadáveres para un mito

Hola, aquí un amiguete y aquí también, un mito. El amiguete es Fernando Gracia , un cinéfilo gran reserva muy ligado a la legendaria tertulia cinematográfica de Bodegas Perdiguer. El mito es James Dean, que hace 50 años que se dio un tortazo con el coche y se instaló en la eternidad. Fernando habla de Dean en el Ámbito Cultural del Corte Inglés y se pone cañero: "Lo de si era buen o mal actor estaba por ver porque tres películas no son una carrera". Fernando sigue desmitificando, hala: "Tuvo una fama excesiva, más por su valor como personaje que por su valía actuando". Como para ilustrar, se proyecta "Rebeldes sin causa", una visión amarga de la juventud de la clase media americana, en la que James Dean se enamora de Natalie Wood. Natalie apareció ahogada años más tarde; dicen que se cayó de su yate al mar porque estaba un poco piripi. Y al amiguete de Dean en la película, el actor Sal Mineo, le pegaron varios tiros otros amiguetes, evidentemente mal escogidos. "Rebeldes sin causa" puede verse ahora como si fuera un cementerio pero no sólo de actores sino también de un tipo de cine excesivo, de colores intensos e irreales, que giraba en torno a las estrellas. La pantalla se llenaba con el primer plano de los protagonistas y de sus ojos húmedos salía una constelación de confeti y lentejuelas. Y si ese cine pasó a peor vida, también lo han hecho las salas que lo proyectaban.
        Hace unos días, cerró el cine Goya, que ya se había reconvertido en multicines para sobrevivir. Poco antes, lo hizo el Mola. Y sigue muerto y abandonado el cine Coso; y el Coliseo es ahora una tienda de ropa. Lo siento, pero "Rebeldes sin causa" ya no es la misma película vista en una pantalla de plasma. ¿Qué pasa? ¿Hay un ataque de nostalgia? Pues si, claro que si. Quizá James Dean no fuera un gran actor pero era preferible a Ronaldo y el "star system" era bastante más interesante que los programas del corazón y el mejor videoclub del mundo jamás podrá sustituir al cine Goya. Así estoy de triste. Nos vemos.

Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"