27/12/2001

Quattrofonía

LO SIENTO MUCHO pero, hasta que no pasen estos fríos del todo, voy a escribir estas crónicas desde lugares cerrados en donde se esté bien caliente. Tranquilos, ya saldremos por el parque cuando mejore el tiempo. El Pincipal siempre ha tenido muy buena calefacción y, encima, ahora actúa nuestro ballet municipal (digo nuestro porque lo pagamos los zaragozanos, no por patriotismo), con el aliciente de que baila Gonzalo García-Portero, ¿el Billy Elliott maño? La señorita taquillera me dice que no hay entradas y que para el día siguiente, quedan seis pero muy malas. Dos preguntas: 1) ¿por qué llora tanto todo el mundo cuando habla del ballet, si actúa a teatro lleno? y 2) si actúa a teatro lleno, ¿por qué sólo hay tres funciones?
       Bueno, no voy a estar aquí toda la tarde haciéndome preguntas, o sea que me voy al ámbito cultural de Elcorte donde Quattrofonía da un concierto y ¡gratis! La calefacción, hasta el sofoco, y el sonido, perfecto. Salen cuatro mozos pulcros y se ponen a cantar sin instrumentos, o sea a capella, (lo que les hace un grupo muy portátil). La sala está a tope con señoras y caballeros del Planeta Benidorm, mayormente, que se lo están pasando pipa porque los Quatrófonos dan muy buen rollito: cantan bien, cuentan chistes inocentones, y aunque su estilo es muy americano, tienen un toque autóctono que les da un punto. El toque autóctono es que cantan en inglés con un acento muy de aquí, como un "aprenda baturringlish sin esfuerzo". Mucho swing, buenos chicos, buen repertorio y mucho entretenimiento. Y la gente sale tan satisfecha que ya no necesita comprar cosas que no necesita; ejem, ejem... no sé si Elcorte los va a volver a contratar.

En Heraldo de Aragón, este artículo apareció con el título de "Sin entradas".

Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"