06/01/2002

Harry Potter

SALE UN SEÑOR POR LA TELE y dice que la tasa de natalidad en Aragón es muy baja. Me acuerdo de él ahora que estoy rodeado de cientos de niños, con cientos de abrigos, bufandas, gorritos, chocolatinas, etc., etc, uffff. Entérense: estoy haciendo periodismo de investigación en el hall de los cines Warner y dentro de nada va a empezar la primera sesión de "Harry Potter".
       Harry Potter es muy desgraciado: se ha quedado huérfano, se ha ido a vivir con unos tíos muy pijoteros y un primo insoportable, y duerme en el escobero. O sea que Harry es un tope-miserias. Esto es muy importante, lo explico: en un mundo que fuera absolutamente feliz, no existiría la literatura y un niño que estuviera del todo satisfecho no tendría necesidad de la fantasía; es más, un niño completamente dichoso sería, objetivamente, una desgracia, pues tendría negado el acceso a los sueños. Harry Potter gusta porque sufre. También gusta porque va a un colegio chachi-piruli. ¿Por qué es chachi-piruli? 1) Porque no dan la LOGSE y 2) porque enseñan magia-potagia. En el cole, las escaleras se mueven y en los cromos hay vida; se juega a un deporte que es como el polo y el baloncesto, pero montando escobas voladoras, y el profe Quirrell te enseña Defensa contra las Artes Oscuras. Fin. Y los niños salen sofocaos, contentos, sin chocolatinas...
       Y ahora llega una mamá y hace La Pregunta: ¿qué te ha gustado más, el libro o la película? Cuando le hayan preguntado 30 veces lo mismo, el niño ya habrá aprendido que hay que contestar siempre lo más conveniente y, así, habrá dado un buen paso para el ingreso en el Club de Adultos del Club de la Vida. Bueno, investigando para Heraldo desde los Warner, yo. Un saludo.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"