03/03/2002

El 21

Tener un bonobús en la mano es como tener un certificado de democracia y eso, unido a la muerte de las ideologías, hace que dentro del bus el mundo se encuentre dividido en no más de dos clases sociales: la de los que van sentados y la de los que van de pie. Ya sé que esta teoría es tope chapucera, pero a mí me sirve para este artículo y vale. Bueno, voy montado en la línea 21 (Oliver-San Vicente de Paul) y pertenezco a la clase de los "sin silla" (de momento). Frente a mí, dos pavos van sentados tan ricamente; apenas tienen 20 años, pulcros, con chándal caro. Entra una mujer negra con un niño negro en brazos. Uno de los dos chavales se levanta disparado y le dice a la mujer que se siente. Su coleguilla se rebota con él: "¿Y le dejas el asiento? Tú estás tonto, tío". Los dos han actuado sin pensarlo, según la educación recibida. Bueno, el caso es que la Educación les ha podido llegar con distintos mensajes; voy a tratar de clasificarlos: 1.- "Si ves a una mujer con un niño en brazos, le cedes tu asiento" (esto se llama educación a secas y se enseña en la familia); 2.- "Si ves a una mujer negra con un niño en brazos, también le cedes el asiento" (se llama educación para la tolerancia y se aprende en las escuelas); 3.- "Si se trata de una negra, no seas tan panoli de cederle el asiento" (vete tú a saber cómo se llama esto y dónde se aprende) y 4.- "Tú ahí quieto parao, has visto el asiento primero y no te levanta nidiósss" (esto es un cromosoma y dura toda la vida). Ya sé que es una clasificación de todo-a-cien pero como Fernando Savater no iba en un bus de la L21, he tenido que hacerla yo. Bueno, un saludo a los padres del chaval que se levantó. Y otro, al conductor, faltaría más.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Trayectos"