17/03/2002

Librería Cálamo

HOLA A TODOS. ME TOCA INFORMAR DESDE LA LIBRERÍA CÁLAMO. ¿Dónde está? En la plaza de San Francisco, entre un café de rollete étnico, El Hemisferio, y una cafetería todo terreno, ya clásica, La Maravilla. Y ¿a santo de qué esta crónica? Hombre, pues porque le han concedido un premio los libreros de toda España, o sea, los colegas. Algo así como los Oscars: "¡¡¡And the winner is Librería Cálamo, from Zaragoza!!! Recibe el premio su propietario, Francisco Goyanes". Plas-plas-plas, todo el mundo aplaude porque el tío se lo ha currado, con talento y un par de cataplines (con perdón), frente a la competencia de los hipermercados culturales. Paco Goyanes dice que muchas gracias y otras cosas, pero, al contrario que Tom Hanks, no se emociona. Pienso que unos pucheros y una larga lista de agradecimientos no habrían quedado mal. Pero los zaragozanos somos así, hala, venga juerga, ya no se llora. Asiste mogollón de personal: amiguetes, artistas, parroquianos. No asiste nigún autor de las dos capillas literarias locales aunque sí que veo a alguno de los independientes (off-the chapels). Los escritores, en general, son gente picajosa; investigaré por qué no han venido y se lo cuento otro día. ¿Y el ambiente? Muy clásico-cortefiel, quiero decir que nadie lleva un piercing; en un acto de este tipo en Barcelona, habría cinco literatos con piercing y en uno de Londres, sólo cinco no lo llevarían. Ah, tampoco asiste nuestro alcalde Atarés y no tiene excusa porque vive enfrente. Y ahora todos se van a tomar una copa. Ahí sí que no me pillan, porque los que escriben tienen muy mal beber. No hay nada peor que un poeta con un pedo (con perdón): el pavo te recita toda su obra inédita, que no es poca. Yo me abro. A pasar buen día.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"