24/03/2002

La verdad

Hace ya diez años, un poeta andaluz muy joven, llamado Juan Bonilla, escribió estos versos: "Que La Verdad ya no es más/ que un periódico de Murcia". Ni te cuento lo que habría dado yo por haber escrito eso. Y no lo digo por los versos en sí, extraordinarios en su contundente sarcasmo, sino por la revelación que encierran. En un mundo en el que los profetas han tenido que conectarse a un 906 en las teles más cutres, sólo quedan los poetas para echar luz sobre nuestros engaños. De todas maneras, esas dos líneas también podrían entenderse de una manera más literal: la verdad, si existe, habría que buscarla en la prensa. No me hagas reír, no hay ya quien se crea lo que dicen los periódicos. Vale, de acuerdo, pero ¿por qué la gente los sigue comprando? Porque busca la verdad, porque todos los demás medios le parecen menos fiables, porque sabe que en un artículo o en el pie de una foto va a encontrar palabras que encajen en los recovecos de su conciencia. Estos pensamientos, tengo que aclararlo, no me han surgido así como así, pues bueno soy yo, que tengo un pensamiento de pascuas a ramos. No, la causa de este paréntesis en mi superficialidad ha sido una charla del locutor Fernando Rivarés organizada por el foro Unesco Aragón, un club de opinión de jóvenes inquietos. Rivarés cree en la independencia del periodista, entendiéndola como fidelidad a las propias convicciones, lo que implica una inevitable parcialidad. Eso me ha gustado mucho, porque también creo que la imparcialidad hay que dejarla para las predicciones del tiempo. Además, ha dicho que el lector busca corroborar en lo escrito por otros su propia ideología. Ah, y ha soltado que a ver si le suben el sueldo. Suerte, pues. Que tengan buen domingo.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"