28/04/2002

VERSOS

Quizá esto les suene: "Volverán las tupidas madreselvas/ De tu jardín las tapias a escalar,/ Y otra vez a la tarde, aún más hermosas,/ Sus flores se abrirán". ¡¡¡Glups!!! Exacto, ya está aquí la primavera rabiosa y el corazón bombeando a toda pastilla y, hala, todos con el cuerpo golfo. Ritos de primavera: 1) perder unos kilos, 2) pensar en un viaje y 3) comprar libros. Pues sí, a eso voy... todos compramos libros de cocina, de historia, de autoayuda, o de Antonio Gala. Pero, y ahora viene la pregunta chinchorrera, ¿cuánto hace que no compramos un libro de poesía? El escritor Andrés Trapiello dice que en España sólo hay quinientos lectores-compradores de poesía que, con su dinero y con sus preferencias, mueven el minimercado editorial de los versos. En estos tiempos de correprisas, la poesía es una invitación a la pausa, al ámbito aislado que necesitamos y merecemos todos. Bueno, por qué no echamos un vistazo a "Un siglo de sonetos" (ed. Hiperión). En la última página aparece uno de Carmen Jodrá, moza madrileña de 22 años, sacado de su libro "Las moras agraces", en el que los clásicos endecasílabos se han llenado del humor y el descaro más actuales; una pasada, de veras. Además, esta semana ha habido un supercongreso sobre los Novísimos, un grupo de poetas rompedores de finales de los sesenta, y la antología que les lanzó al estrellato se ha reeditado (unos 11€ en ed. Península) Aunque servidor acaba siempre releyendo a Gil de Biedma, que escribió poco y todo bueno; es tan sencillo y tan profundo que no hace falta entenderlo; es él quien te entiende a tí (hay selecciones de su obra en varias editoriales). Y un saludo a los editores de poesía, esos héroes.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"