02/06/2002

La París

HACE UNOS CUANTOS AÑOS, ENTRÉ EN UN BAR MUY RARO: a la vez que bar, era librería. Pero lo más extraño de todo es que, detrás de la barra, había una chica que, mientras fregaba las tazas, cantaba canciones del Renacimiento en inglés. Aquel bar-tienda de libros (se llamaba Cinemascopa) duró muy poco pero la camarera sí que siguió cantando. El martes pasado, en la Multiusos, la moza en cuestión, Carmen París, se reveló como una auténtica estrella, como una diva alternativa, un poco al estilo de Mª del Mar Bonet, pero en maño y más rompedora, más "aqui estoy yo y vas a ver". En realidad, ya se sabía que ella tenía mucho arte. Durante años, llevó por pequeños teatros un espectáculo, "Carmen la Nuit", en el que se atrevía con las grandes canciones de siempre, como las de la Piaff, casi nada. La chica ha sido muy valiente y lo que más alegra de su éxito es que lo ha conseguido sin renunciar a aquello en lo que creía. Esto es muy llamativo en el panorama musical español, que es "triunfalmente" soseras y chunchunero. Ahora, Carmen canta jota-fusión, que es una cosa que, oída así de primeras, es para echarse a correr, algo así como imaginarse a un rastafari con un cachirulo. Pero no, el invento le ha salido chulo. Lo que hace es coger las melodías de la jota y acercarlas al Mediterráneo, como si fueran canciones baleares, o bien, cuando la cosa pide marcha, llevarlas al Caribe. Mola un montón, y ahí está su disco, "Pa' mi genio". Disfruté mucho con el concierto y eso que tuve que oírlo de pie (lo de la Sala-Bar Multiusos clama al cielo: ¡no hay sillas para los que no se sientan en mesas!) Llevas todo el día currando y, hala, castigao de pie, ¡toma ya!

Áctuación de Carmen París en la sala Multiusos del auditorio para presentar su primer disco.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"