09/06/2002

Qué nos pasa, Enrique Murillo

QUIZÁ LA VIDA QUE ESTEMOS VIVIENDO no sea forzosamente la que nos corresponda vivir. Así lo piensa un hombre de unos 50 años, que decide ir en busca de lo que el destino escribió para él y le ha estado ocultando hasta ahora. Un día se le aviva un recuerdo de la niñez: en un cromo de chocolatina, ve el Partenón por primera vez; una imagen mítica que fijará a su futuro borroso. Y este pavo emprende un viaje a Grecia, es decir, hacia donde se va a encontrar con el otro, con ese hombre que él cree que tenía que haber sido. Es decir, lo deja todo, cierra su pequeña tienda, le echa un par de cataplines (con perdón) y se larga. ¿Para qué tanto valor? Para sentirse capaz de tomar decisiones, o sea, para ejercer la suprema libertad de equivocarse. El pavo se llama Arturo y sale rumbo a Atenas en un viaje organizado. Coincide, faltaría más, con un grupete de señoras-señoritas, solteras, divorciadas, etcétera. Los grupetes de señoras-señoritas dan mucha animación y mucha guerra cuando salen al extranjero, esto se sabe, no lo digo yo solo. Y Arturo se ve, a su pesar y para su suerte, metido en medio. Ya no cuento más porque no quiero chafar la última novela de Enrique Murillo, "Qué nos pasa" (editorial Destino). Murillo, periodista en origen, ha sido traductor de los grandes de la literatura anglosajona y señor-que-manda-mucho en editoriales como Plaza-Janés o Planeta. Vivió en Zaragoza un tiempo, cuando Los Espumosos estaban en Independencia. Zaragoza, claro, ha cambiado pero él, no. El otro día estuvo en la FNAC, divertido y culto, hablando de esa novela tan buena sobre un hombre que encuentra su destino en Grecia. Dan ganas de irse para allá, te digo.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escritores en lengua española"