16/06/2002

La Feria

Hola, he ido a la Feria del Libro. Hay tantos libros que no sé cuál comprar y casi me mareo. O sea que me pongo delante de un puesto, me tapo los ojos con la mano izquierda, paso la derecha por los volúmenes extendidos y cojo uno a ciegas: "Póngame éste", le digo al vendedor. "Usted es el lector más extraño que he visto en mi vida", me suelta el pavo. "¡Más extraño es que en España se publiquen más de 50.000 títulos al año!", le replico rápido. No, no, no. No ha pasado esto. Lo que ha pasado es que he ido a la feria del libro y me he encontrado con Ella. Ella es una señorita con la que coincidí en un viaje en tren a Madrid; ella en ventanilla, yo en pasillo. Va y saca un libro. ¡Qué casualidad, el mismo que estaba yo leyendo! Saltan chispas de complicidad y nos ponemos a hablar de la novela, que trata de un matrimonio que se lleva a matar. La señorita toma, claramente, partido por la esposa y yo, por el marido. Nos proyectamos tanto en los personajes que ella se acalora y, de repente, me grita. Yo también le grito, faltaría más. Al final, otros pasajeros logran calmarnos. Así es el poder de la literatura. No, no, esto tampoco ha pasado. He mentido, lo siento (bueno, no lo siento nada, sinceramente). Lo que ha pasado es que he visto a mi librero, que se lo lee todo, y le he pedido que me recomendara algo que a) me entretuviera, b) se leyera rápido y c) me hiciera pensar (porque me gusta tener pensamientos de vez en cuando) y me ha dicho que me comprara inmediatamente "El mejor de los mundos", de Quim Monzó, de la editorial Anagrama; quizá el mejor libro del año. Y lo que me dice mi librero va a misa. Esto sí que ha pasado, verdad de la buena. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"