07/07/2002

Terrazas

Hola, hoy me agarro a eso tan bonito que escribió Antonio Machado de "converso con el hombre que siempre va conmigo" y eso hago, voy y le digo al pavo que siempre va conmigo: oye, tío, ¿te has fijado en cómo se lo montan los de los bares con las terrazas? Pues saltándose las normas que da gusto. "¿Qué normas?", me pregunta el pavo. Mira, un poner, no pueden ocupar más de la mitad del ancho de la acera. Y los domingos, sacan más mesas de las permitidas, porque la pela es la pela. "Ya, y nadie les dice nada". Ahí le duele: dejas el coche mal aparcado y no hace falta que alguien te denuncie; rápidamente aparece el papelito de la multa. Saca un hostelero 10 mesas más a la vía pública y no hay papelito ni nada, porque al domingo siguiente, las vuelve a sacar. El pavo que siempre va conmigo asiente: "Precisamente, esto que dices me recuerda una carta que escribió a HERALDO un tal Sr. Navarro en la que se temía que las nuevas aceras de Independencia se llenaran de terrazas que entorpecieran el paseo de los ciudadanos". Naturalmente, amigo mío, primero pagamos las aceras con nuestros impuestos y, después, pedimos por favor que nos dejen pasar. "Y no hablemos de la contaminación estética-añade el pavo que siempre, etc.— . Las sillas y mesas suelen ser muebles-anuncio, de colores chillones". Pero qué me vas a contar, el otro día vi que en una terraza habían puesto un televisor sobre cajas grandes de cartón, para poder seguir el mundial de fútbol. Y eso en medio de un conjunto de interés arquitectónico. "¡Jxdxr!, ¡si es que somos Banana City!" Oye, ¿nos tomamos un tubo en una terraza de las buenas? "Pero pagas tú", puntualiza el pavo que llevo pegado a mí. Vaya morro.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"