21/08/2002

El vicio del ahorro

Hola, estoy sin blanca pero he ahorrado un montón. Y es que para los forofos del ahorro, no hay mejor invento que el de las rebajas. Estoy en un sitio perfecto, con muchas escaleras mecánicas, que son un placer añadido a las compras de baratillo. Bueno, a lo que íbamos, si compro tres polos de algodón, sólo pago dos. No me es suficiente y pregunto: "Señorita, ¿y si compro seis?" "Si compra seis, paga cuatro". No me parece justo, la verdad, creo que el descuento tendría que ir creciendo. Insisto: "Oiga, ¿y si compro doce?" La señorita me mira flipando: "Caballero, usted se va de la olla, ¿para qué quiere doce polos?" En realidad, para nada, pero las rebajas me pueden, me colocan. Bajo al supermercado y me doy de narices con una gran oferta: latas de lentejas de kilo a mitad de precio. "Por qué están tan baratas, señorita?" "Porque caducan dentro de 15 días. Y recuerde que si compra seis, regalamos un puzzle". Veo que la gente se lleva las latas con ansia, o sea que cojo seis, que tendré que comerme en dos semanas; me entran sudores, lentejas todos los días con este calor. Pero he ahorrado la tira, que es lo mío. Todo el mundo lleva bolsas llenas de cosas repetidas. Me tropiezo con mi colega Manolo, que me cuenta muy ilusionado que se ha comprado dos bañadores de distinto color, aunque no son de su talla, vamos, que se le caen. "No importa, mi suegra me arreglará la cinturilla". Subo de nuevo por las escaleras mecánicas y me cruzo con los que bajan. En esa leve sonrisa de dicha nos reconocemos los ahorradores compulsivos: hemos comprado 30 artículos, un poner, no hemos pagado mas que 20 y, encima (y eso sí que indica un vicio total), no necesitábamos ninguno.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Querido Caos"