18/12/2005

Pobres niños guapos

HOLA. LOS GUAPOS TAMBIÉN LLORAN y lloran sobre todo porque no llegan a final de mes. Una encuesta muy reciente del Instituto Nacional de Estadística descubre que el 56% de las familias españolas tiene dificultades para llegar a fin de mes. Entre estos españoles, hay montones de guapos. Vamos a aclarar, lo primero, que "guapo" no está dicho en un sentido estrictamente físico sino en el sentido anglosajón de "cool", es decir, un profesional joven, con estudios universitarios, moderno, culto, y que cuida su imagen. Un tipo guay, muy preparado, al que le dijeron que se iba a comer el mundo. El mundo que se iba a zampar era algo parecido a una tarde de compras en Manhattan o a una fiesta de gente rica en una casa dibujada por Jordi Labanda. imagen
       Estos muchachos acabaron su carrera y un master o dos, aprendieron informática e idiomas, pasaron un año en el extranjero y se presentaron a decenas de entrevistas. Y finalmente, consiguieron trabajo. Pero el sueldo, ¡glups!, que normalmente va de los mil a los mil doscientos euros, lleva años congelado y no les da ni de lejos para acercarse a ese mundo que una sociedad autoengañada les prometió. A ver: 600 euros para el piso y los gastos del piso; 100 euros para el coche: otros 60 para el gimnasio; otros 150 para trapos, copas, teléfono, etc. Al final quedan 300 para comida e imprevistos. Lo dicho, el día 15 empieza el final de mes y hay que ir a comer a casa de los papás o hay que darle un sablazo a la abuela. Aquí hay mucho tema: no son pobres, pero se consideran pobres pues tienen las necesidades propias, y legítimas, de un cachorro de clase media muy cualificado pero carecen del dinero para satisfacerlas. Ha sido el publicista Alfredo Ruiz el que ha definido este nuevo grupo social en su libro "Guapos y pobres" (editorial Ático), con párrafos discutibles, próximos a un pijerío barcelonés difícil de digerir, pero que contiene un fondo de verdad innegable: la capacidad de nuestra sociedad para crear profundas frustraciones generacionales. Nos vemos.

En esta imagen de promoción, Eugenia Silva lleva una camiseta de la colección de Jordi Labanda.

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"