24/10/2004

Literatura y panceta

Me sorprende que haga tanto tiempo que no se hable del señor Lowry. El señor Lowry era un borracho y, entre resacas y cogorzas, escribió una novela clave del siglo XX. La novela se llama "Bajo el volcán" y el personaje principal es, ¿se lo imaginan?, un borracho. La acción transcurre aparentemente en un Méjico revolucionario pero, en realidad, todo pasa dentro de la mente, de los sueños de un hombre que se autodestruye. En la estela de Dostoyevski y Conrad, pocos como él han escrito tanta luz sobre las tinieblas del corazón humano.
       Me sorprende mucho también que ya no se hable del señor Miller. Al señor Miller lo que más le gustaba era estar, ejem, en una cama con una mujer y, a ser posible, en una ciudad europea. "América es una pesadilla con aire acondicionado", escribió el pollo, autoexiliado en París. Autor de más de cincuenta libros, sus novelas se prohibieron en muchos paises porque contenían episodios de contenido sexual muy tórrido. Miller no paraba, ejem, de darle al sexo pero, luego, siempre lo describía con la inocencia y la fascinación de la primera vez. "Tropico de Cáncer" y "Trópico de Capricornio" son lecturas esenciales en la obra de un autor que celebra la vida con sensualidad, anarquía y pasión.
       Tampoco se habla ya nada del señor Burroughs, con lo influyente que ha sido en los jóvenes escritores. Él no hacía ascos al alcohol ni al sexo, pero lo que más le iba era meterse todo tipo de drogas. Un drogota que, entre colocón y colocón, escribió "El almuerzo desnudo", una obra difícil, un electrizante conjunto de alucinaciones y provocación surrealista. Burroughs, Miller, Lowry. Qué extraños suenan estos nombres ahora, que ya no se habla de literatura sino de "El código Da Vinci" o del premio Planeta; o de lanzamientos, ventas y éxitos editoriales. Le preguntan a Lucía Etxebarría por su novela y, ¡glups!, se queja de lo que le quita hacienda. Siempre me sorprende esta confusión entre el tocino y la velocidad, entre la literatura y la panceta. Me sorprende.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"