08/01/2006

Lo malo es fumar

Hola. Estoy pensando en Kate Moss... Sinceramente a Kate Moss no la conocía nadie aquí, en mi bloque, porque el personal se decanta mayormente por Ana García Obregón. Pero a la tal Kate la pillaron esnifando cocaína y se montó un pollo tan tremendo que todo quisqui pensó que la carrera de la modelo, como modelo, claro, se había acabado. imagenPues va a ser que no. La cotización de esta señorita ha subido tanto que va a ser la imagen de una poderosa compañía telefónica y acaba de aparecer en la portada de una revista tan exquisita como "Vogue". Es verdad que aquí, en mi bloque, no se lee "Vogue", que se prefiere el "Hola", pero todo parece apuntar a una consagración mediática de una ¿esnifante?. Casi seguro que en las oficinas de "Vogue" no se permite fumar, que los redactores tienen que salir a la calle a echar un cigarrito.... Miremos, pues, a Kate Moss. Según "Vogue", esa "belleza escandalosa".
        No se por qué, la Moss me recuerda a Farruquito. Aquí en mi bloque nadie conocía a Farruquito, un buen bailarín de flamenco, porque el personal tira más hacia los bailes de salón o, como es el caso de mi vecina Visi, a la danza del vientre. Pero desde que Farruquito mató a un señor, conduciendo sin carné un coche sin seguro, y salió huyendo, es un artista mucho más conocido. Hemos visto por la tele su fastuosa boda y sus fiestas y sus idas y venidas por los aeropuertos y no me extrañaría que un día apareciera en la portada de una revista del motor, eso sí, sin un cigarro en la boca (ni en la oreja). Mientras tanto, hay campañas para que se conduzca con prudencia y sin haber bebido. Y ahora que digo lo de beber, me acuerdo de nuestra gobierno autonómico, que ha ampliado los horarios de los discobares hasta las 4.30 de la madrugada (porque parece ser que es muy malo para la salud irse a la cama antes de las 2), a la vez que se pone estricto con lo del tabaco. O sea que los del botellón lo van a tener chungo, no van a poder fumar mientras pillan la cogorza. Venga, nos vemos y feliz año.

Este artículo pertenece a la sección "Las noticias me matan"