19/02/2006

ARCO. Historias del Arte

Hola a todos. Aquí en ARCO, feria de arte, mirando pinturas. Primera historia: en la cafetería, una dama de alto standing comenta con otra dama la gran equivocación que cometió en el 97 cuando pagó tres millones de pesetas por un cuadro del artista BX, que ahora podría adquirirse por cien mil en las subastas por internet. Ya nadie habla de ese pintor a pesar de que el galerista que la engatusó le aseguró que se trataba "de un valor emergente a punto de exponer en Tokio y en Milán". El cuadro en cuestión, la representación muy aumentada de una raspa de salmonete sobre la arena, realizada con pintura grumosa ("una textura muy mediterránea", según el galerista) ya no le gusta nada a la señora porque, confiesa ella, "la cabeza del salmonete da como mucho repelús.
        En una galería madrileña, un señor que acaba de construir 10.000 viviendas junto al séptimo cinturón, compra nada menos que cinco cuadros. La vendedora, una belleza eslava enfundada en un traje negro escotado, no para de soltar risitas tontorronas ante el constructor, que la mira embelesado. Mientras miles de visitantes pasean entre lo último del arte contemporáneo, en esta galería madrileña está naciendo una historia de amor. Y nadie se da cuenta.
       En otra galería, se expone una tabla blanca, con un orificio que deja ver un fondo azul. Delante del cuadro, y de espaldas al resto de los visitantes, un hombre de melena corta, con pintas de príncipe de la banca, habla en voz alta y con acento francés sobre las cualidades del cuadro que probablemente va a adquirir: "Ese azul me recuerda mucho el azul de Tiziano, tan cargado de energía. Creo que lo voy a colocar en mi dormitorio; cuando me despierte, me hará pensar en el cielo de las islas griegas. Para gris, el de París; para dorado, el de Madrid, y para azul, el de Mikonos, ¿no le parece?" El hombre se gira hacia el galerista, que le coge de un brazo para guiarle lentamente hacia la mesa donde habrá de firmar el cheque. No deja de resultar fascinante que ese cliente tan entendido... sea invidente. Pero todo es posible en una feria de arte. Nos vemos.

ARCO. Madrid, febrero 2006.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"