19/09/2004

Metrosexuales

Hola, voy a aclarar algo: los metrosexuales no son gente viciosa, a la que le guste, ejem, montárselo en las estaciones, en los túneles o en los vagones del metro. Tampoco se trata de prodigios de feria, que la tengan, ejem, ¡glups!, de un metro o más. No, se trata de los hombres que se ocupan de su apariencia del mismo modo que lo han hecho las mujeres tradicionalmente. imagenLos hombres urbanos siempre han cuidado su aspecto físico, pero con escasos productos: jabón de brocha, loción para después del afeitado y, ya sé que no debería decirlo porque es un tema tabú, crecepelos. El hombre ha pasado siempre de las patas de gallo, de la piel flácida o de los radicales libres. Es más, si alguna vez se ponía crema hidratante del bote de su mujer, lo hacía a escondidas, no fueran a pensar mal de él. La llamada "liberación metrosexual" consiste en que los hombres pueden ponerse todos los cosméticos que quieran sin ningún tipo de complejo. Yo conozco a un metrosexual que, el otro día, se me quejaba de que su hermana le coge sus cremas y de que las ha tenido que guardar bajo llave. Ya ves.
        A sus 34 años, este urbanita se gasta un pastón en tratamientos antiedad; pasa 10 horas a la semana en el gimnasio; se broncea artificialmente y, como él dice, "come limpio". Lo de comer limpio significa que está siempre bebiendo agua, comiendo manzanas y tomando yogures. Sólo para fastidiar, le cuento que el domingo pasado comimos migas con longaniza y uvas moscatel. Me dedica una mirada de desdén y compasión, como agorera, reflejo de lo que piensa: "Vas a morir pronto y serás un cadáver feo y gordo". Me da igual lo que piense. Y es que a mí, el tema de los metrosexuales me pone malo. Porque no nos engañemos, lo que se presenta como una liberación es todo lo contrario: una esclavitud, una servidumbre, de la que, por tradición cultural, estaba el hombre libre. Atención, pues, mucho cuidado, no vaya a ser que por tener un cuerpo danone se nos ponga un cerebro petit-suisse (como dijo Forges). Vale, nos vemos.

La imagen es un dibujo de Jordi Labanda.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"