03/12/2006

El pecado del éxito

Hola, esto es una tarde de verano en una casa de comidas de Amsterdam y acabo de conseguir que una holandesa entienda, por fin, que quiero un filete con espinacas. El restaurante está lleno de holandeses que sólo hablan el idioma que aprendieron de su madre, pero el problema es que mi madre a mi me enseñó otro. A ver si un día las madres se ponen de acuerdo y enseñan todas el mismo idioma. Pero el tema es este: por los altavoces del local sale lo que los americanos llaman "la voz de miel". O sea, Julio Iglesias y cantando en español. Mientras como mi filete, pienso en este topicazo: solamente la música es un lenguaje universal. Incluso, Julio Iglesias o, sobre todo, Julio Iglesias. Y lo digo porque, dos años antes, en un pub del norte de Escocia escuché "Un canto a Galicia" varias veces, en plan "si no quieres caldo, toma taza y media", dada la devoción del barman por el cantante.
       Bueno, ahora me paso a Françoise Hardy, la reina del pop francés de los 60, que sigue, hoy mismo, interpretando sus canciones tristes sobre los amores que se desvanecen, susurrandolas al corazón adolescente de los cincuentones. imagenAcaba de sacar un disco en el que, ¡ey!, interpreta un dúo con Julio Iglesias. Aparentemente, se trata de un duo imposible: ella es moderna, sutil, enigmática; y él puede parecer un poco antiguo, azucarado quizá. Sin duda, Julio es mucho más popular que la Hardy y ha vendido muchos más discos pero, en España, tiene que hacerse perdonar su éxito. Después de 30 años, su triunfo no puede ser casual; tiene que deberse a su voz y a su empeño por entretener a los demás con profesionalidad. ¿Por qué, aquí, se le está haciendo siempre de menos? ¿Por qué, para los españoles, el éxito es algo positivo en la carrera de un extranjero y negativo en la de un nacional? En la presentación de su disco en Madrid, Françoise Hardy no ha parado de elogiar a Julio Iglesias: "No gusta a los pseudo-intelectuales pero es formidable". En fin, ha tenido que venir ella a decirlo en voz alta. Nos vemos.

Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"