25/02/2007

Se calienta pero gira

Un estudiante se queda dormido encima del libro de Filosofía mientras suena "Así hablaba Zaratustra" de Richard Strauss. En otro lugar de la ciudad, más concretamente, en una funeraria, una mujer acuerda enterrar a su marido en tierra, no en nicho, pues ésa era la voluntad del difunto. Enterrar en tierra cuesta un pastón pero la funeraria le ofrece una financiación a 24 meses. Mientras tanto, en una azotea de un bloque de 20 pisos en los lindes de la ciudad, dos aficionados a la astronomía discuten sobre si un fugaz resplandor se ha debido o no al choque de dos meteoritos. La discusión sube de tono entre los astrónomos, como suele pasar cuando no se utilizan telescopios de mucha calidad. imagen
        Unos minutos más tarde, en un supermercado, un señor con un gabán azul marino, que deja ver una impecable camisa blanca con corbata, se mete en el bolsillo un paquete de lonchas de queso "cheddar" envasadas al vacío. La dependienta lo ve pero no se atreve a decir nada a ese señor con tan buena pinta, que podría muy bien ser militar retirado o inspector de hacienda. Justamente en ese momento, dos meteoritos chocan en el cielo, provocando un destello de luz anaranjada. Pero chocan a espaldas de los dos astrónomos, que miran el universo en otra dirección mientras siguen discutiendo.
        Apoyado en la barra de un bar, un hombre joven mira ansioso su móvil esperando mensajes que no llegan y se pide un vodka con naranja. Ya es el tercero. Sentados en una mesa próxima, tres biólogos conversan apasionadamente sobre el nuevo acuario de Zaragoza, donde van a vivir peces de todos los ríos del mundo. O casi. Y aunque es pronto, la mujer viuda se acuesta, ya más relajada, pensando en que su marido va a ser enterrado en tierra, no en nicho, como él quería. Ninguno de ellos está viendo el telediario de la noche, que abre su edición con imágenes que demuestran el calentamiento alarmante e inexorable del planeta. Sí, se está calentando mucho, pero sigue girando alrededor del sol con su natural y precisa parsimonia.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Querido Caos"