07/10/2007

Tania Head: la impostura como arte

Hola. Ya sé que no es muy correcto pero confieso mi admiración por los impostores, esos que se hacen pasar por otros y a los que la gente sensata considera unos sinvergüenzas. imagenMi admiración va dirigida, por supuesto, a las estrellas del género, es decir, a aquellos que consiguen engañar a mucha gente durante mucho tiempo. Hace 2 años, se descubrió que don Enric Marco, que llegó a presidir la asociación Amical de Mauthausen, no había estado nunca internado en un campo de concentración nazi, como él había hecho creer durante 3 décadas nada menos. Un actorazo, don Enric. Y ahora tenemos ya a otra brillante impostora: la señorita Alicia Esteve, quien, con el nombre de Tania Head, se presentaba como una de las personas que se salvaron de los atentados del 11-S. Contó su experiencia con tal arte que fue elegida presidenta de la asociación "Red de Supervivientes del World Trade Center". E hizo su historia aún más emotiva inventándose un noviazgo con un tal Dave, un colega con el que se iba a casar de inmediato, pero Dave "murió" en la Torres Gemelas y ella continúa soltera. El éxito como actriz de la señorita Esteve ha quedado inmortalizado en una foto: el entonces alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, le aprieta cariñoso la mano izquierda como consolándola. Menuda pájara, la Alicia. El problema de los impostores es que les mola mogollón charrar, añadir detalles a su historia, revisar los capítulos, ir completando su ficción. Y charran tanto que acaban pillándoles. Pero también es cierto que hay un público ávido de imposturas porque necesita que las historias se acomoden a su visión de la realidad. Tanto don Enric como la señorita Esteve/Head supieron aportar el factor humano al crudo estilo de los telediarios. En otras palabras, la gente ya no quiere que las noticias se las cuenten unos circunspectos periodistas; preferirían que, en su lugar, lo hicieran los actores de "Hospital central". Mientras eso no pase, los buenos impostores triunfarán. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Las noticias me matan"