16/03/2008

Jaime Rosales. La soledad

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       Hola. Hablemos de cine. Ya han pasado semanas desde que vi "La soledad", de Jaime Rosales, Goya a la mejor película del año, y no consigo sacármela de la cabeza. Se trata de una peli rara, con actores poco conocidos y que ni siquiera tiene música de fondo. Es más, reconociendo que me ha impresionado, que considero todos los premios que ha obtenido la mar de justos, no me atrevería a recomendársela a cualquiera. Me pregunto por qué esta película se instala en la memoria reciente, de la que no parece querer marcharse, y creo que la razón está precisamente en su rareza. Sí, es extraña porque, a pesar de que en ella intervienen unos veinte actores, carece de personajes. Es verdad, no tiene personajes; por ella, sólo transitan personas.
       El cine, muy de vez en cuando, nos ofrece antipelículas, reflejos mínimamente ficticios de nosotros mismos. Recuerdo ahora otros títulos: "La vida soñada de los ángeles", de Érick Zonca, o "En construcción", de José Luís Guerin. En ellas, las personas tratan de reencontrar los afectos y las emociones íntimas que una sociedad que alienta el individualismo más materialista les ha arrebatado. Un poco más allá va Jaime Rosales cuando apunta a un tipo de soledad de la que es difícil escaparse, ésa en la que nos puede hundir la vida cuando da un giro brusco y nos sorprende duramente con, por ejemplo, la muerte. Entonces, no es que no haya nadie dispuesto a ayudarnos sino que estamos convencidos-eso es la soledad-de que nadie en el mundo nos podría ayudar. Y, sin embargo, esta película española, que habla de la dificultad para comunicarnos, de la influencia perversa del dinero y de las lesiones morales inesperadas, es una película optimista porque, como dice su director, "trata del sufrimiento pero, sobre todo, de la capacidad que tiene el ser humano para salir de él". Y eso lo ha contado de una manera rara en el cine: llenando la pantalla de personas. De personas hechas de la misma pasta con que están hechos los espectadores.

La película de Rosales obtuvo 3 Goyas (los 3 a los que estaba nominada) en 2008: mejor director, mejor actor revelación y mejor película del año.

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"