06/04/2008

Zaragoza desde fuera

Hola. Sería bueno llegar un día a tu ciudad como un forastero: bajar de un tren, coger un taxi y alojarse en un hotel confortable y extraño. El turista pediría en recepción un plano de Zaragoza, un territorio todavía misterioso. Sí, sería bueno ir sin rumbo e inocente como un extranjero por tu propia ciudad... porque uno siempre se pregunta cómo se la ve desde fuera.
       Alguna vez he encontrado gente que sabía de mi ciudad por motivos muy dispares: un holandés me dijo que la conocía por la novela de misterio "El manuscrito encontrado en Zaragoza", que escribió el polaco Jean Potocki a principios del s. XIX y que fue adaptada al cine en los años 60. En otra ocasión, una profesora francesa me habló de Zaragoza y de sus "adocones", que, después de alguna explicación, entendí como "adoquines", esos caramelos maños y rotundos. Y si hiciéramos caso a algunos de los erasmus que estudian aquí, Zaragoza parecería reducirse a una gran cervecería sin horarios.
        Por todo esto, he mirado con temor un documental de 15 minutos, "48 hours in Zaragoza", un encargo del periódico inglés "The Independent" al periodista Simon Calder, que puede verse en YouTube. Calder es un turista sorprendido por una ciudad con tantos vestigios de épocas pasadas y su atmósfera optimista y callejera. Digno de mención es el resistente estómago de mister Calder, que come migas con longaniza y uvas, huevos rotos con jamón y, ya para merendar, cambia el té de las 5 por un chocolate espeso con churros; en fin, todo en plan light. Pasea por la Lonja y los mercadillos, por El Pilar y por la Aljafería y termina entre los andamios de la Expo. Es tópico pero simpático y convincente, y es de agradecer su delicadeza al no mencionar la suciedad crónica de las calles ni la tortura del transporte público. Pero lo importante es ver que a la ciudad ya no le avergüenza hacer publicidad para venderse. Hay, pues, por fin, un principio de orgullo urbano, aunque esté expresado por un inglés de buen saque. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"