01/06/2008

Generación Nocilla

Hola. Tengo que decirte una cosa y me da corte decírtela, pero allá voy: si has nacido en los 70 es muy probable que pertenezcas a la Generación Nocilla. Tuviste que estudiar a los de la Generación del 98 en bachillerato; leíste a los poetas de la del 27; oíste a tu hermano proclamarse, con orgullo, miembro de la Generación X y ahora salen diciéndote que tú perteneces a la generación Nocilla. Es duro, sobre todo si pensamos que has estado en un tris de pertenecer a la Lacasito o a la Huevokinder. imagenParece mentira que en un momento en el que ponemos tanto interés en afirmar nuestra individualidad, rechazando cualquier generalización que nos uniforme, sigamos necesitando las etiquetas. Es la industria, me dirás, que considera que ningún producto puede venderse sin marca ni código de barras. No, en este caso la industria te da solamente lo que anhelas: un rótulo que delimite tu pequeña parcela en la Historia.
        Te voy a contar de dónde viene lo de que tú seas mantequilla, chocolate y avellana. La culpa es de un tal Agustín Fernández Mallo, un físico especialista en radioterapia, que ha escrito dos novelas con estos títulos: Nocilla dream y Nocilla experience. Son novelas compuestas de pequeños capítulos sobre seres solitarios y raritos; estos capítulos los mezcla con entrevistas a cantantes como Bjork o los Primal Scream, con fragmentos de noticiarios o con citas científicas. Para Fernández Mallo, el artista actual ya no inventa la ficción sino que la transmite (sólo es un mediador) porque la vida es ya pura ficción. Fíjate bien en lo que haces: ves el mundo a través, no de de la tele, sino del zapeo; recibes 100 emails al día; envías mensajes por móvil en un lenguaje extraño y entrecortado; juegas al tenis con un contrincante Wii, y te enamoras a ciegas de alguien con alma de chat. Por favor, no le llames a eso "realidad", que lo que antes se llamaba experiencia es ahora un puzzle de invenciones inacabadas, que llueven de una cibergalaxia. Y tú dirás si eres Nocilla o no. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"