04/09/2008

La Visi, estrella olímpica

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       En la Expo, si eres de Zaragoza, te estás encontrando siempre con alguien conocido, te apetezca o no. La verdad es que he procurado llevar este tema con discreción y, sobre todo, con mucha paciencia y no se podrá decir que he aprovechado estos articulillos para desahogarme o para criticar a nadie. Pero ya no puedo más: día sí y día no, me tropiezo con mi vecina Visi. O ella se tropieza conmigo, y hasta llego a pensar que es a mala idea.
        Me la veo venir hacia mi, muy sonriente, con pantalón corto, zapas de tenis y camiseta sudada. Parece ser que todas las mañanas, nada más llegar al recinto, se sube la Torre del Agua corriendo: "Juan, tienes que hacerlo, es un ejercicio fantástico. Ya he convencido a un grupo de gente del barrio para que me acompañe; va a venir el mancebo de la farmacia y la camarera del café, esa morena que tiene Derecho. En fin, creo que he inventado el rampagym, así, sin querer; ya sabes cómo soy", me dice riendo. "Bueno, Visi, el rampagym o el rampaerobic, qué más da; tú, siempre innovando, qué tremenda." Entonces, se me pone toda seria: "Claro, naturalmente, si en esta vida no hubiera gente que innovara, el mundo no avanzaría. Ah, y no acaba aquí la cosa...".
       Sí, señor, típico golpe bajo de la Visi, que tiene una habilidad especial para ligar temas y no soltarte. "No acaba aquí la cosa porque un día a la semana, me hago carrera de velocidad para coger el fastpass del Pabellón de España. Mira, el primer día que lo hice, conté los de delante de mí en la cola y vi que estaba en el puesto 173 y me dije: Visi, no puede ser, es cuestión de dignidad. O sea que me lo propuse y el sábado pasado, ya fui la sexta. Como te imaginas, paso ya de pabellón, de lo visto que lo tengo, pero es que no hay nada como competir en distancias cortas. Te da mucho subidón. Ahora entiendo muy bien a Usain Bolt." Me mira desafiante, buscando mi admiración, y añade: "Fíjate qué cuerpazo se me está poniendo con el ejercicio. No te lo vas a creer, pero Jaime Urrutia no me quitaba ojo mientras cantaba lo del "Camino a Soria" la otra noche y eso que estábamos cerca de 15.000 personas..." Aturdido, perplejo, sediento, mentalmente contusionado... así me quedo. Es el síndrome postVisi.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "EL GRIFO los artículos de la EXPO2008"