19/09/2008

El alma y el huevo frito

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       Hola a todos. Aviso, por si quieren pasar de página: hoy tengo pensamientos metafísicos. La metafísica es lo que está detrás de la física, o sea, lo que no se capta con los sentidos, más o menos. Por ejemplo, tenemos ante nosotros el cuerpo de un señor sentado en el suelo, que se abraza las rodillas y medita. Bueno, pues dentro de ese cuerpo hay un alma. Creo que el alma pertenece a la metafísica, si no me equivoco. Hay que estar majara para escribir sobre el alma en un periódico cuando todo periódico, ahora mismo, dedica páginas y páginas a las fluctuaciones del IBEX. Pero entre escribir sobre el alma o sobre el IBEX, prefiero escribir sobre lo primero, que es más sencillo.
       La escultura de Jaume Plensa (Barcelona, 1956) es probablemente la mejor que se haya hecho hasta ahora del alma humana, aunque él diga que es la de un río, exactamente la del Ebro. De hecho, a ese río el artista le ha dado la forma de un hombre, que está en la línea marcada por "El pensador" de Auguste Rodin, el primer escultor en cincelar lo que va más allá del cuerpo. Muy antiguamente, se creía que el alma y el cuerpo eran dos cosas independientes pero los filósofos, a partir de Platón, no tardaron mucho en darse cuenta de que ambos estaban pegados con loctite. El acierto de Plensa consiste, en mi humilde opinión, en haberlos pegado con el alfabeto latino. La piel que sujeta el alma (y que evita que ésta se desparrame) es toda ella de letras porque el lenguaje es la principal vía que tiene el hombre para hacer sentir su propia alma a los demás o para sentirla él mismo. Me estoy dando miedo, la verdad, con estos pensamientos. Pero es que estoy tratando de analizar el éxito de la escultura de Plensa entre los más de cinco millones de visitantes de la Expo, que no se cansaban de mirarla y de hacerle fotos.
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       Pero no lejos de "El alma del Ebro" hay otra escultura, una piragua partida, con un huevo frito en medio, sobre la hierba a orillas del río. Ese apetitoso huevo frito no es cosa de la metafísica en absoluto sino de la supervivencia, o sea, del cuerpo y su sistema digestivo. Entre un alma vestida de alfabeto y un huevo recién servido de la sartén, la gente ha optado por lo espiritual con gran diferencia. ¿Quiere eso decir que el personal se ha vuelto más profundo o que ya ha comido y no tiene hambre? Seguiré pensando...

Este artículo pertenece a la sección "EL GRIFO los artículos de la EXPO2008"