28/10/2000

Rafi Zabor. El oso llega a casa

Rafi Zabor. El oso llega a casa. Traducción de Daniel Aguirre Oteiza Ediciones B, Barcelona 2000. 701 páginas. 3.100 pesetas.
       
       La metamorfosis del saxofonista
       
        Creado en 1980, el premio PEN/Faulkner se concede a la mejor novela publicada cada año en los Estados Unidos. Lo que da prestigio al Faulkner es la composición del jurado, formado únicamente por novelistas: es un premio entre compañeros, entre profesionales del arte de inventar. En la lista de galardonados están Don de Lillo (Mao II) , Richard Ford (El Día de la Independencia) o Michael Cunningham (Las horas), entre otros de igual relevancia.
       En 1998, lo ganó Rafi Zabor con esta larga y peculiar novela, que narra la historia de un oso que pasa de ser una atracción callejera a convertirse en un extraordinario saxofonista. La primera dificultad con que uno se topa es la de aceptar la existencia de un oso humano; una vez aceptada, el autor nos embarca en la peripecia de este ser por un Manhattan nocturno ahogado en el sonido del jazz más cool, que interpretan músicos reales como Lester Bowie u Ornette Coleman. Ellos se asombran más del virtuosismo del Oso con su instrumento que de que éste hable inglés y cite a Shakespeare. El mismo efecto pretende causarse en el lector, que se olvida de la naturaleza animal del héroe hasta que el autor se la recuerda, lo que hace intermitentemente. ¿Por qué un oso? Quizá porque Rafi Zabor intente transmitir la catarsis que pueden alcanzar los músicos en una jam-session, cuando la emoción creativa les lleva a los límites de lo humano, transformándoles en criaturas insólitas. ¿No fueron Louis Amstrong o John Coltrane unos animales míticos, capaces de arrastrar al paraíso a los amantes del jazz? Por otro lado, el oso es un animal cuya fuerza y tamaño han inspirado siempre ternura, lo que intensifica el grado de soledad y desamparo del protagonista de este relato, puesto de manifiesto en la historia de amor con la joven Iris. Cruce de fábula, melodía improvisada y retrato social, El oso llega a casa constituye una novela imprescindible para los adictos al jazz, que pueden añadir a Zabor a la lista de escritores apasionados por esta música de libertad y humo, como Scott Fitzgerald (El Crack-up) y Julio Cortázar (El perseguidor, Alrededor del día en ochenta mundos).
       Juan Marín. Publicado en El País / Babelia p. 5. 28/10/2000

Este artículo pertenece a la sección "Escritores anglosajones"