01/02/2009

Zaragoza pintada

Toda mirada es selectiva y la de un artista, mucho más porque la realidad es un mito, sólo eso; tanto si queremos reproducirla en un lienzo como si preferimos hacerlo en nuestra memoria, el resultado va a ser el mismo: una invención verosímil. Compruebo esto al pasearme por la exposición "Vistas de Zaragoza: pinturas de la modernidad" en el Centro de Historia. Es una exposición que no está bien montada; realmente mal iluminada, con los cuadros demasiado juntos y algunos rótulos casi a la altura de la rodilla, es incómoda y da sensación de agobio y, sin embargo, es magnífica por su contenido: la ciudad vista, principalmente, por los pintores del siglo XX. Coinciden, pues, la miradas subjetivas de los ciudadanos y las de los artistas en paisajes que van desde las orillas del Ebro (atención al delicado óleo de Mª Eugenia Vall y a "El Pilar desde Macanaz", de la Hermandad Pictórica) hasta los límites de esta ciudad con el campo, parajes inhóspitos en los que yo no pasaría ni un minuto, pero, en cambio, sí que me quedaría horas delante de una pieza maestra: "Zaragoza desde el camino de la pica", de Pepe Cerdá.
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       Lo cierto es que, en una exposición en la que se produce una relación tan emocional entre pintura y espectador, hay un cuadro, o más, para cada visitante. Me quedé pegado a uno de Eduardo Laborda, "Marina Moreno" (1974), y a otro de Pilar Burges, muy melancólico, del Rincón de Goya. El urbanismo dinámico y nocturno está representado por el joven Juan Zurita y una Zaragoza bulliciosa y alegre puede sentirse en "Plaza de España", de Eugenio Ampudia. Insisto en que es una pena que esta exposición haya tenido un montaje ¿tan apresurado? pero como idea de un futuro museo de la Zaragoza pintada es excelente. Fijémonos en el antiguo cuartel de Conde Duque, donde el Ayuntamiento de Madrid alberga sus colecciones de arte contemporáneo. Este pequeño museo, con un espacio bien distribuido y mucha luz, debería ser un ejemplo para nuestro ayuntamiento. "Vistas de Zaragoza" ha demostrado (ése es su logro) que obra artística no nos falta.* **
       
       *Destacaría también los cuadros de temática zaragozana de José Borreguero, Rafael Aguado, Ignacio Mayayo, César Sánchez, Antonio Caseda, quien con su "Plaza de Santa Cruz" (1984) tanto se aproxima a Mª Pilar Burges y su "Rincón de Goya", Ricardo Santamaría, representado por "Calle de Estébanes", de 1955. Y Alfonso G. Forcellino y su visión casi puntillista de la Gran Vía, Francisco Pellicer, Joaquina Zamora (autora del idílico "Merienda campestre" de 1941). Me gustó también "Isla verde", de Gregorio Villarig que en 1999 nos recuerda a "El Pilar desde Macanaz", de la Hermandad Pictórica, que es de 1976. En fin, es una exposición que merece visitarse varias veces a pesar de lo poco acertado de su montaje.
       
       ** Como no hay ni un mínimo catálogo de la exposición (tan sólo hay una especie de postal con un texto introductorio y los horarios y fechas), pregunté en información si podía hacer fotos. Este fue, más o menos, el diálogo que mantuve con la conserje:
       Yo: "¿Hay catálogo?"
       Ella: "No, sólo esto" (me da la postal)
        Yo: "¿Puedo hacer fotos?"
        Ella: "Sí. Sin Flash y sólo para su uso personal. No las puede sacar en ningún sitio ni publicarlas ni eso. Porque los cuadros son propiedad de los pintores, claro. Sólo si son para usted".
       Yo: "Vale, volveré mañana con un trípode porque como la sala está tan mal iluminada, tan oscura, me saldrán las fotos muy movidas..."
        Ella: "¡Ah, NOOO! ¡Con trípode no puedo dejarle! Eso del trípode sólo es por si vienen de la tele o de la prensa a hacer algún reportaje. Bueno, llame el lunes, que lo preguntaré...".
       Así es Zaragoza, así es el Centro de Historia de la ciudad, ¿así es España? El tema siempre es el mismo: "Si podemos hacer las cosas difíciles, para qué vamos a hacerlas fáciles."

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Culturland"