19/04/2009

Recordando el 16.3

Hola. Es posible que algún militante socialista vaya a las oficinas de su partido uno de estos días, se acerque a la ventanilla y diga algo así: "Oiga, que me borro del partido porque no estoy de acuerdo con la nueva ley de Interrupción del Embarazo y el tema ese de que las chicas de 16 años no necesiten el permiso de los padres para abortar. O sea que eso, que me borro, que tomen ustedes mi carnet." Seguramente, este exmilitante va a seguir pensando como un socialista toda la vida, pero no está de acuerdo con la política de su partido y trata de ser coherente. Así de simple. El administrativo le coge el carnet y le despide: "Pues nada, ya está usted borrado. Hala, a pasar buen día."
        También es posible que un católico vaya al Arzobispado, se acerque a una ventanilla y diga algo, más o menos, así: "Buenos días. Que quiero apostatar, que es que no estoy de acuerdo con lo que ha dicho el Papa en África de que el uso de preservativos agrava el problema del Sida. Bueno, pues eso, que me borren". Este católico, que seguirá siendo creyente, piensa que se va a aceptar su apostasía de inmediato, considerando que cuando le bautizaron, creer, lo que se dice creer, sólo creía en el pecho de su madre. Pues lo de apostatar le va a resultar bastante complicadillo.
        Este es, precisamente, solo uno de los diversos temas que han empujado a algunos aragoneses a constituir MHUEL (Movimiento Hacia Un Estado Laico). Ellos matizan estas siglas: "hacia un estado laico real." Porque, en la teoría, nuestro Estado ya lo es. Recordemos el artículo 16.3 de nuestra Constitución, que ya es treintañera: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal." A pesar de eso, abundan los crucifijos en los despachos oficiales y los ediles asisten a los actos religiosos, como las procesiones, representando al Ayuntamiento (que es el Ayuntamiento de todos: católicos, musulmanes, agnósticos, etc.) Los de MHUEL tienen más razón que un santo (con perdón) cuando insisten en que el laicismo es una forma de pensamiento positivo, nunca negativo, pues se basa en el respeto a toda clase de creyentes y de no creyentes (que son, no lo olvidemos nunca, igualitos a la hora de pagar impuestos). Y ese respeto como mejor se manifiesta es aplicando el artículo 16.3 de la Constitución. Nos vemos.
       
       * El martes, 14 de abril, a la hora del crepúsculo, en un Centro Cívico de Zaragoza, próximo a la Universidad, tuvo lugar un "acto de aserción del laicismo y de un Estado laico" que, en realidad, era un acto de presentación de MHUEL. Intervinieron Luis Montes (anestesista del Hospital Severo Ochoa de Madrid), Federico Escobar (concejal de IU en el ayuntamiento de Sabiñánigo) y Antonio Aramayona (coordinador de MHUEL). La sala del Centro Cívico, que es grande, estaba llena a rebosar (calculo que habría unas 300 personas), o sea que el tema provoca interés. Todas las intervenciones fueron sensatas y claras y, por supuesto, muy reivindicativas de una aplicación sin disimulos ni omisiones del artículo 16.3 de la Constitución, que declara a nuestro estado, esta España nuestra, como aconfesional, es decir, laico. Quizá la intervención más interesante fue la de Federico Escobar, el concejal del ayuntamiento de Sabiñánigo porque demostró que el laicismo en España (a pesar de ese pasado de 40 años de pensamiento único bajo el nacional catolicismo) es posible. Su ayuntamiento ha eliminado las cruces a la entrada del cementerio y él mismo se negó a jurar su cargo mientras hubiese una Biblia o cualquier otro libro confesional en la mesa. Pero su idea más brillante, ya llevada a cabo, ha sido la de establecer una ceremonia de celebración de entrada en la sociedad de Sabiñanigo de los recién nacidos, como en una especie de bautizo civil colectivo. Un tipo coherente, el señor Escobar.
        En fin, el acto estuvo muy bien y acabó con todo el mundo cantando con karaoke el "Canto a la libertad" de José Antonio Labordeta (que no pudo asistir porque estaba pachucho ese día). Bueno, vamos a recordar el estribillo del himno que, aunque es de sintaxis dudosa, es muy eficaz emocionalmente: "Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga LIBERTAD". Y así acabó el acto de presentación de MHUEL.

       
       **Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario, tienes que escribirlo por email a jmheraldo@hotmail.com

COMENTARIO de L.P.M (20/04/2009:
       "ACERCA DEL ARTÍCULO QUE PUBLICÓ AYER EN "HERALDO DE ARAGÓN", CREO SINCERAMENTE QUE CONTIENE, EN ARAS DE DEFENDER A UN DETERMINADO MOVIMIENTO, TRAZOS GRUESOS MUY POCO EDIFICANTES.
       PORQUE, EN PRIMER TÉRMINO, LA RELACIÓN ENTRE UN AFILIADO Y SU PARTIDO POLÍTICO, DE CARÁCTER PRIVADO, Y, POR CONSIGUIENTE, OBJETO DE RESCISIÓN UNILATERAL (¡POR SUPUESTO!), NO TIENE COMPARACIÓN ALGUNA CON LA ACEPTACIÓN O NO DE UN SACRAMENTO QUE CONSTITUYE UN ACTO (POR EL QUE UN INDIVIDUO SE INTEGRA EN LA IGLESIA) QUE SE INCORPORA A UN DOCUMENTO QUE NO PUEDE ALTERARSE POR LA VOLUNTAD DE UNA SOLA DE "LAS PARTES"; Y NO LO DIGO YO, QUE SOY UN MERO LECTOR QUE DIFIERE ABIERTAMENTE DE SU OPINIÓN, SINO QUE ASÍ SE HA EXPRESADO EN RESOLUCIÓN RECIENTE EL TRIBUNAL SUPREMO, CUYOS MAGISTRADOS ALGO SABRÁN DE DERECHO. ES MÁS, ESPERO QUE, SIGUIENDO LAS TESIS DE DICHO MOVIMIENTO, SI ALGUIEN NO ESTÁ DE ACUERDO CON SUS PROGENITORES, NO PRETENDA PEDIR DEL REGISTRO CIVIL QUE LE DEN DE BAJA EN LA PARTIDA DE NACIMIENTO (AUNQUE, POR EL CAMINO QUE VA ESTE PAÍS, TODO SE ANDARÁ).
       Y, EN SEGUNDO LUGAR, POR CUANTO, POR MUCHO QUE SE EMPEÑE, EL ARTÍCULO 16.3 DE LA CONSTITUCIÓN DICE TEXTUALMENTE: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". A UD, EN SU ARTÍCULO, SE LE OLVIDÓ TRANSCRIBIR LA SEGUNDA PARTE DEL PRECEPTO Y, SOBRE TODO, DISCERNIR QUE EL ESTADO ES ACONFESIONAL PERO NO DE LAICIDIDAD IMPUESTA, COMO TAMBIÉN ACABA DE EXPLICAR CON RIGOR UN JUZGADO DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE ZARAGOZA. BASTA LA MERA LECTURA DEL MISMO PARA APRECIAR QUE LAS PALABRAS "LAICO" O "LAICIDAD" NO FIGURAN EN NINGUNA PARTE DEL MENCIONADO ARTÍCULO CONSTITUCIONAL.
       
       EN FIN, ASUNTOS TAN DELICADOS DEBIERAN PONDERARSE CON MÁS MATICES Y SUTILEZA, NO EN TRAZOS TAN GRUESOS.
       
       EN TODO CASO, GRACIAS POR SU ATENCIÓN."

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"