04/07/1998

Bashkim Shehu. Confesión junto a una tumba vacía

Bashkim Shehu. Confesión junto a una tumba vacía. Traducción de Ramón Sánchez-Lizarralde. Ed. Península. Barcelona, 1998. 152 páginas. x.xxx pesetas.
       
        Travesía de la desolación
       
        El que fue hombre de confianza y posible sucesor del dictador albanés Enver Hoxha desde 1949, Mehmet Shehu, muere en extrañas circustancias un día de 1981. Es el final de un declive político comenzado durante la peculiar revolución cultural emprendida por el régimen a finales de los 60. La versión oficial dice que Shehu se suicidó para, a continuación, revisar su papel político y acusarlo de traidor a su país e instigador de todas las maquinaciones contra el líder. La familia de Shehu es encarcelada; la viuda muere en cautiverio, un hijo es forzado a suicidarse y los otros dos son liberados pasados ocho años.
        Uno de ellos es Bashkim, autor de una novela—El último viaje de Ago Umeri—y de una narración autobiográfica, El otoño del miedo, saludada por la crítica francesa como el texto de mayor interés histórico y literario surgido de Tirana hasta la fecha. Pero la última novela de Bashkim Shehu, que ahora publica Península en una muy cuidada y documentada traducción directa del albanés, ha sido escrita en Barcelona, donde vive el autor. Esta ciudad es una de las cinco que en España forman parte de las Ciudades Refugio, un programa impulsado por el Parlamento Internacional de Escritores del Consejo de Europa cuyo objetivo es dar cobijo, protección y libertad a los creadores perseguidos en sus propios países.
        Lo primero que llama la atención de Confesión junto a una tumba vacía es que, siendo un relato de indiscutibles vivencias autobiográficas, pronto empieza a leerse como una aventura de ficción política, cercana al universo moral de Graham Greene pero más próxima todavía al de Kafka. Porque son el miedo a la irracionalidad como código cotidiano de conducta y la angustia permanente del absurdo las sombras que guían el viaje del héroe a ninguna parte. Cuando Bashkim vuelve a Albania con el fin de encontar los restos de su padre y de aclarar la causa de su muerte, inicia una indagación que se convierte en perfecto ejemplo de la llamada literatura de amenaza: sus pesquisas le llevan, por medio de planos que no guían sino confunden, de funcionarios lacónicos a testigos que se ausentan en el momento clave, de amigos que engañan a burócratas que todavía engañan más. Su trayectoria en busca de un cadaver acaba siendo una travesía de la desolación a través del desierto ético de una sociedad que se descompone. Los escenarios—pequeñas aldeas aisladas, pasadizos secretos, campos yermos—también acentúan la sensación de amenaza. Aunque la narración es lineal y evita cualquier alarde de estilo, el narrador hace aisladas incursiones introspectivas en las que trata de ponerse a salvo de la confusión y del desasosiego en esa espiral de realidad y pesadilla en que se ha convertido su vida.
        El libro de Bashkim Shehu no sólo es una lectura obligada para los interesados en ir más al fondo en la historia reciente de Albania sino que también es muy recomendable como relato de intriga sobre la lucha de un individuo que todavía cree en un mínimo de libertad en un territorio tan real y tan amenazante, tan inevitable y tan fantasmagórico como el descrito en las narraciones de Kafka.
       
       Juan Marín.Publicado en El País / Babelia p. 10. 04/07/1998

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Este artículo pertenece a la sección "Escritores del mundo"