10/10/2004

Descrédito del presente

Hola. Esto es la nostalgia. Les cuento: estoy delante de cuatro músicos aragoneses que celebran el 25 aniversario de un bar madrileño que ya no existe. El garito se llamaba "La mandrágora" y allí actuaron Sabina, Javier Krahe y Alberto Pérez antes de que Sabina se convirtiera en oro. Bueno, los cuatro músicos aragoneses presentan en la Fnac lo que va a ser su espectáculo durante las fiestas del Pilar en el centro cívico de la Almozara. La media de edad de los asistentes es de más de 50 años; o sea que hicieron la revolución de mayo del 68. La hicieron, claro, con el mando a distancia porque entonces aquí no se movía nadie. A mi lado, ¡glups!, tengo sentado al último hippy auténtico, que, claro, también pasa de los 50. Pepe Vázquez canta "Calle Melancolía" y el hippy auténtico (¿lo digo, no lo digo?) se pone a llorar por lo bajinis. Pienso que ser el último hippy-no-revival tiene que ser muy duro. Quizá sólo padezca nostalgia. La nostalgia, ¿qué es? Pues un dolor muy tremendo por estar lejos del lugar donde fuimos jóvenes y felices; por ejemplo, lejos del bar donde bebimos nuestros sueños.
       Aquí, en Zaragoza, ahora, todo es nostalgia. En el palacio de Sástago, mismamente, se celebran otros 25 años de la apertura de la galería de Miguel Marcos, que estaba cerquita del Sepu, a un paso del mercado central. La exposición está llena de pintura de los 80. En los 80 se descubría un pintor nuevo cada semana. Hay que decir que eran pintores abstractos, claro está. Cuando lo que se lleva es el realismo, sólo sale un pintor nuevo cada 3 años; ¿por qué será? Pues sí, ya no hay Sepu, ya no hay cantautores inocentes, sólo queda un hippy, y los pintores abstractos ya no venden. Todo es melancolía en esta ciudad en fiestas. Pienso que cuando la nostalgia invade de tal manera el presente, es que el presente está enfermo o muy débil. Entre aquellos días de vino, porros y rosas y un futuro de expo universal, grandes estadios y otros gastos, hay un presente duro, al que parece que no queremos mirar. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"