30/05/2009

Pep Guardiola, muy mal

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       Hola. Esto del fútbol, la verdad, es complicado. Hemos tenido una temporada llena de emociones pero las emociones no implican necesariamente satisfacciones. Sé de lo que hablo, les cuento: voy a una piscina municipal dos días a la semana, habitualmente a la misma hora, y suelo coincidir con el mismo grupo de hombres en el vestuario. Pienso que entre ellos se conocen pues se tratan con camaradería. Mientras se quitan la ropa o se visten, su conversación siempre trata de fútbol y he observado que son unos grandes entendidos. Servidor tan sólo es un seguidor de algunos equipos: del Zaragoza (por tradición), del Numancia (porque hay que ser realista y creer en lo imposible) y del Barcelona (por gusto). Servidor, pues, se calla mientras ellos discuten y se acaloran. Pero lo curioso es que no se enfrentan como aficionados de distintos clubes, lo que sería lógico y saludable, sino que se sitúan en un nivel superior, el de entrenadores. Y entrenadores del mismo equipo, lo que complica mucho más las cosas. Ellos deciden la alineación del próximo partido y critican la del anterior; nombran al jugador que habría que mandar al banquillo y al que habría que colocar de defensa. La conclusión, al cabo de pocos minutos, es que si alguien les tuviera en cuenta, los partidos no se perderían. A veces, a estos compañeros míos de vestuario no les basta con ser entrenadores y ellos mismos se promocionan a puestos directivos. Entonces, empiezan a rescindir contratos vigentes en la liga española y a fichar a jugadores de la inglesa o de la argentina para la próxima temporada.
        Pero el otro día caí en que, desde hace un mes, ninguno de estos expertos ha comentado nada del Barcelona. Hace poco, uno de los más jóvenes mencionó de pasada a Guardiola y se hizo un silencio; incluso vi que uno de estos analistas deportivos soltaba una risita por lo bajinis. Me di cuenta de que nombrar a Guardiola era tabú. Guardiola, muy mal. Muy mal porque lo ha hecho todo muy bien y, así, ha mandado al paro a todos los que entrenan y dirigen a los grandes clubes con el mando a distancia. Nadie puede ya corregir a Guardiola en sus estrategias, nadie puede ya sugerirle cambios en su táctica. Vaya faena que les ha hecho a algunos; no lo sabe bien. Nos vemos.
       
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       *Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que escribirlo por email a jmheraldo@hotmail.com

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"