10/04/1999

Chuck Palahniuk. El club de lucha / Fight Club

Chuck Palahniuk. El club de lucha / Fight Club. Traducción de Pedro Gonzalez del Campo. Muchnik editores. Barcelona, 1999. 235 páginas. 2.450 pesetas.
       
       La generación de la mala uva
       
       Esto es un caos. Las ciudades son el caos dentro del caos y sólo un férreo horario laboral de cinco días por semana puede disimularlo. Pero cuando llega la tarde o el fin de semana, pulcras secretarias vuelven a su ninfomanía, padres ejemplares se erotizan delante de una máquina tragaperras , y jóvenes y encorbatados ejecutivos se reúnen en garajes a zurrarse de lo lindo porque el fútbol , la cerveza y la coca ya no proporcionan el escape necesario. Hay un futuro oscuro agazapado en las cloacas del bienestar, que únicamente es futuro porque no se ve o porque no se retransmite por televisión. Chuck Palahniuk lo ve y lo transcribe en esa sátira extrema que es El club de lucha, su primera novela. Nacido en el estado de Oregón en 1964, Palahniuk acaba de publicar su segunda obra , Survivor (Superviviente). Los dos títulos le han emparentado con Jerzy Kosinski , Don DeLillo y otros escritores americanos políticamente incorrectos.
        Un oficinista treintañero conoce a un tal Tyler Durden, un hombre muy inteligente pero que malvive como camarero de banquetes o proyectista en un cine. Pero la inteligencia de Tyler es pura maldad: tiene imaginación, frustración y ganas de fastidiar en cantidad suficiente para erigirse en uno de los tipos más bordes de la literatura actual. Y el oficinista, que es el narrador, se va quedando enganchado a Tyler hasta la obsesión y el sometimiento. Ésta es la trama psicológica de la novela, el desarrollo de una posesión, la aventura de un chico aceptablemente bueno sujeto a muy malas influencias. Pero es en la trama social donde Palahniuk desarrolla sus facultades de satírico dinamitero.
        Tyler funda un club de lucha al que acuden hombres con el único fin de darse una paliza que les alivie de tanto estrés y de tanto machismo devaluado. La primera regla del club es que jamás se habla del club y al amparo de este secretismo los clubes se multiplican. Por otro lado, el narrador es un adicto a los grupos de apoyo —apoyo a los operados de testículos o a los infecciosos sin curación-donde encuentra el amor y la atención que se niega a los sanos. Lo más sorprendente es que unos personajes que continuamente están hablando de virus y cánceres se presten tan gustosos a que les rompan las costillas a rodillazos. Esta ambivalencia es una característica simbólica del desorden del sistema que Tyler quiere destruir. Tyler va poniendo bombas de perversión en cada uno de sus proyectos: "Alguien se ha orinado en sus perfumes" es la nota que deja en el tocador de una dama de la alta sociedad; también fabrica jabón con la grasa de las liposucciones y muchas más cosas por el estilo porque conoce bien la técnica del sabotaje e ideas no le faltan. Tyler emprende una venganza a partir del desengaño: "Somos los hijos medianos de la historia; educados por la televisión para creer que un día seríamos millonarios y estrellas del rock, pero no es así" El mensaje es que los empleos temporales pueden atraparle a uno en la marginalidad de por vida y no hay mejor cocina para la anarquía que la marginalidad . Tyler y su ejército de luchadores anónimos tratarán de destruir lo que nunca poseerán.
        Con una escritura basada en ráfagas de reflexión y diálogos muy repetitivos-su punto más débil—, en la que el realismo minimalista se diluye en el lenguaje de los comics, Palahniuk destaca como constructor de atmósferas-aquí, nocturna, de sótano y alcantarilla-y sobre todo, como narrador visual . Básicamente, su estilo transmite imágenes, que van desde lo siniestro hasta el cine de acción más puro. Compañero de generación de Bret Easton Ellis, hay que decir que Palahniuk no es morboso en exceso y prefiere la elipsis y la ironía para esta sátira bastante gamberra sobre los chicos malos y listos a los que la sociedad de consumo ha dejado sin porvenir.
       Juan Marín. Publicado en El País / Babelia p. 10 10/04/1999

jmheraldo@hotmail.comEl País | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escritores anglosajones"