07/07/2009

A Juan Marín, la AIPEP le premia como mejor columnista de 2008

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       La Asociación Independiente de Periodistas, Escritores y Profesionales en Nuevas Tecnologías de la Información (AIPEP) me entregó el 18 de junio de 2009 el Premio al mejor columnista de 2008. En el acta, se justificaba esta concesión "por poner en letra impresa las cosas de la vida con maestría, frescura y un punto crítico que aporta sal y pimienta a la actualidad". Los premios (se concedieron 22) fueron entregados durante una fiesta en La Casa del Loco, que consistió en un espectáculo de cabaret o "sala de fiestas" dentro de la más clásica tradición del género en España, con la actuación de supervedettes, ilusionistas y cantantes de copla, terminando, como es natural, con un cuadro jotero.
        Cuando recogí el premio, di las gracias a la AIPEP, a los lectores que me siguen cada domingo y, muy sinceramente, a los periodistas de los que he dependido en HERALDO DE ARAGÓN, o sea, a "mis jefes", porque siempre me han dado total libertad para escribir de lo que yo quisiera y como quisiera.
        Ya son diez años los que he colaborado con HERALDO, aunque no seguidos. Hubo una primera etapa (1990-1991) cuando dirigía el periódico Antonio Bruned Mompeón y era subdirector José Luis Trasobares. En 2001, se hizo cargo de la dirección Guillermo Fatás, y regresé para escribir una columna semanal, bajo el nombre genérico de La Crónica. Fue Encarna Samitier (subdirectora de opinión) quien propició este regreso. En el verano de 2008, se me encargó la redacción de tres artículos semanales para las páginas especiales que HERALDO dedicó a la Expo. Como la Expo estaba dedicada al Agua, yo llamé a mi sección "El grifo". Este encargo fue para mi un auténtico regalo, un verdadero premio. Tardé muy poco en sentirme seducido por esta exposición internacional irrepetible y eso se notó en mis escritos, que tenían un enfoque muy optimista con tendencia a lo surrealista, pues la sensación era la de estar soñando una fiesta, o estar de fiesta en un sueño. Mis jefes entonces fueron Esperanza Pamplona, Enrique Mored y Rafael Bardají, que estaban al frente de un equipo de profesionales muy jóvenes y muy imaginativos. Para mi es un orgullo haber participado en aquel suplemento tan novedoso, tan vital y tan lleno de creatividad.
        Cuando acabó la Expo, volví a las páginas de Opinión, con una columna semanal con el nombre genérico de Marca al Agua. Encarna Samitier y Víctor Orcástegui son ahora mis jefes.
        Cuando ayer recogí el premio de la AIPEP, junto a dos profesionales muy jóvenes como Jorge Alonso, periodista de investigación, y Pedro Etura, fotógrafo, sentí una emoción muy agradable pero que me resulta difícil explicar. Quizá sea la del intruso que por fin se ve aceptado. No sé, algo así, creo.
       
       *Podéis ver más información y vídeos de la fiesta de la AIPEP pinchando aquí, en la página de Planeta Zaragózame, empresa que también fue premiada.

jmheraldo@hotmail.comImprimir

Este artículo pertenece a la sección "SEMIBIOGRAFIA"