25/09/1999

Pauline Melville. El cuento del ventrilocuo

Pauline Melville. El cuento del ventrílocuo. Ediciones B. Barcelona, 1999. 365 páginas. 2.100 pesetas.
       
       Hermanos muy íntimos
       
       No deja de sorprender la frecuencia con que últimamente los narradores de lengua inglesa se ocupan del incesto, un tema siempre innombrable y delicado pero que resulta explosivo en el contexto de la cultura políticamente correcta –llena de refinado puritanismo-en la que crean y venden. Citando títulos muy recientes, el incesto es romántico y arrebatado en El mar verde y profundo, de Robert Olen Butler; testimonial y doloroso en El beso, de Kathryn Harrison y se presenta como el único final feliz posible para recuperar una niñez robada en El dios de las pequeñas cosas , de Arundhati Roy. El cuento del ventrílocuo da una visión mítica, llena de naturalidad e inocencia del amor entre hermanos.
        Esta es la primera novela de Pauline Melville después de haber publicado un conjunto de relatos con el título The shape-shifter (El que cambia de forma), que recibió tres de los más prestigiosos premios literarios de Inglaterra. El cuento del ventrílocuo es una obra sólida, bien documentada, con una estructura ambiciosa que la coloca claramente en la corriente de la ficción postmoderna. El postmodernismo, ese espléndido regalo que los escritores han hecho a los departamentos de literatura de las universidades, suele consistir en varias capas de ficción, elaboradas con registros diferentes, que se comunican entre sí y en las que se mantiene un juego con el lector dándole pistas falsas y verdaderas sobre lo que es pura invención, o bien, textos y hechos reales, o simple parodia. La reina indiscutible de la novela postmoderna es Antonia Byatt, y Pauline Melville sigue su estela con este bestseller culto.
        Primera capa: un narrador externo, una criatura con capacidad para imitar voces, para ocultarse y confundirse con la naturaleza, va a contar la historia de tres generaciones de los McKinnon. Segunda capa: un descendiente de los McKinnon mantiene una relación tórrida con una investigadora de los viajes del escritor inglés Evelyn Waugh ( Retorno a Brideshead, ¡Noticia bomba!) por la sabana guyanesa. Núcleo del relato: Alexander McKinnon, un librepensador escocés se establece en Guyana a principios de siglo y se une a dos mujeres wapinesas , con las que tiene nueve hijos; dos de ellos, Beatrice y Danny se unirán en un amor que no está mal considerado del todo por los nativos pero que desencadenará la ira de un misionero católico, que no parará hasta hacer infelices a los dos hermanos.
        El incesto aquí se ve como algo muy natural y Melville justifica su visión encuadrándola en un contexto mítico: a finales de mayo la constelación del Señor de los Peces (las Pléyades y las Híades) anuncia la estación de las lluvias, en la que abundan los tapires, unos animales cegatos y nocturnos, demasiado perezosos para buscar su pareja fuera de su propia familia. El tapir marcará la relación de Beatrice y Danny, como lo hará el eclipse de sol de 1919. Para la gente de la sabana, la luna tapando al sol es presagio de amores incontrolados. Melville hace un hábil estudio del choque de culturas, la invasora y la invadida, convirtiendo la historia en una sátira antroplógica muy interesante. En cierto sentido la relación incestuosa es un pretexto para reírse de la civilización occidental-el sacerdote y sus sacramentos, el escritor y sus bibliotecas-cuando quieren educar al buen salvaje. Los encuentros sexuales de los hermanos adolescentes se describen con candor, resaltando la pureza del deseo en los territorios de un paraíso perdido, todavía no expoliado ni por las compañías petroleras ni por la maquinaria de doctrina y culpa del judeocristianismo.
        A la novela se le pueden aplicar todas las reservas que inspira la ficción postmoderna en general: la ingeniería constructora del relato va en contra de la profundidad de los personajes y de la emoción del conflicto. Pero ésa es la vía qie Melville ha elegido y talento no le falta para destacar en un género, llamado a veces "de la novela inteligente", que cada vez cuenta con más adeptos.
       
        Juan Marín. Publicado en El País / Babelia p. 5. 25/09/1999

Este artículo pertenece a la sección "Escritores anglosajones"