16/10/2009

Hombres, niños y títeres de cachiporra

imagen
       
       Hay tópicos que se oyen tanto a lo largo de la vida que uno los da por buenos y los convierte en verdades universales, por ejemplo eso tan ñoño de que "todos llevamos un niño dentro". Hace poco hablaba de esto con Jorge, el cuarentón del quiosco de aquí abajo, al que solo le falta una asignatura para terminar Psicología por la UNED. Me dice que los tópicos son como grandes conceptos filosóficos condensados en una frase que todo el mundo entiende. "Bueno, bueno, ¿pero tú llevas un niño dentro o no?", le pregunto directamente, que para eso somos colegas. "Claro que sí", me contesta desafiante. Le propongo que estas fiestas lo comprobemos yendo a ver la función de títeres en la plaza de los Sitios.
        Hola a todos. Son las 12 y ya estamos delante del teatrillo. Hay mogollón de niños y de papás, contentos y muy excitados. Jorge y yo nos sentamos en el suelo y, no exagero, a los cinco minutos de empezada la función ya estoy más aburrido que un cruce entre ostra y oveja. En cambio, a Jorge lo veo interesadísimo, muy emocionado. Hay un momento en que observo que se tapa los ojos con las manos. "¿Qué pasa tío, estás malo o qué?" "¡Qué vaaa! Es que no has visto que el chaval está ahí, muy tranquilo, sin darse cuenta de que el malo viene por detrás con un palo muy grande y le va a dar un estacazo en toda la cocorota. Y no lo quiero ver. Por eso me tapo los ojos".
       Para que me calle, Jorge me pasa un libro de 1928 que lleva en una bolsa. Se trata de "Historia sintética de Zaragoza" de Royo Barandiarán. Es un libro chulo porque está escrito como un catecismo, a base de preguntas y respuestas. Por ejemplo: "¿Cuándo se celebró la Exposición Hispano-Francesa, de feliz memoria?" Y, a continuación, se contesta con erudición y se menciona la Huerta de Santa Engracia, que es donde estamos ahora. Hace más de 100 años, estaríamos sentados entre lechugas y tomates. Dejo de viajar en el tiempo y, como la función ha terminado, le pregunto a Jorge qué tal ha ido la cosa. "Muy bien. El malo le ha dado en el coco al chaval pero ha venido su novia y le ha curado con mucha ternura. Y después han ido todos a por el malote y le han dado una somanta muy merecida". Bueno, pues eso, mi tesis, hoy demostrada, es que no todos los adultos llevan un niño dentro. Tengo otras tesis, pero para otro día. Nos vemos.
       
       *Este artículo se ha publicado en la sección LA DULZAINA del cuadernillo especial de Fiestas del Pilar de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Fiestas del Pilar"