09/11/2009

Limpieza relativa

Excepto en el recibo que nos llega del Ayuntamiento por recogida de basuras, el concepto de limpieza que se tiene en Zaragoza es aproximativo; digamos que no hay un acuerdo municipal ni social sobre lo que podría considerarse como objetivamente limpio. Es decir, se necesita una referencia. No hace mucho, la OCU publicó una lista de las ciudades más limpias de España. Oviedo ocupaba el primer lugar, con lo que se convierte en la referencia esa que nos faltaba, y Zaragoza, ¡glups!, el puesto número 42. Pienso en todo esto mientras camino por una calle con las aceras recién barridas, luego no debería quejarme; pero hay que reconocer que el contexto es sucio: fachadas y mobiliario urbano lleno de grafitis, publicidad salvaje pegada por todas partes y contenedores de recogida de papel rodeados de las cajas de cartón que ya no caben.
        Una señora a la que tengo muy vista por el barrio, y de la que se dice que lee el pensamiento, me para y me espeta: "No se dé tanto mal con esto de la suciedad. Mire, de todo esto tiene la culpa Einstein y esa teoría suya de que todo es relativo. Nada hay más relativo que la limpieza. Lo que para mi está como los chorros del oro, para mi suegra está a falta de un buen fregote". Un estudiante que pasa a nuestro lado, nos oye y se mete a opinar: "No, el pobre Einstein no tiene la culpa de nada; la culpa es de los que entienden mal sus teorías. Sólo es relativa nuestra percepción de las cosas, pero no las cosas en si mismas, que están sujetas a su propia realidad. Ya perdonarán que les interrumpa pero es que estoy harto de que la gente se escude en eso de que todo es relativo para justificar lo que sea".
       La señora y el chaval me dejan solo pero inmediatamente me aborda un caballero con corbata, melena blanca alborotada y un gran bigote: "Si, es indiscutible que Zaragoza está sucia; ni el ayuntamiento gestiona bien el tema ni la gente es muy limpia, la verdad. A propósito, le acabo de ver tirar al suelo un papelujo..." Me pongo coloradete: "Es que no he visto papeleras por aquí". Y el caballero se ríe: "Vale, hombre, pero no pasaría nada si usted se guardara el papel en el bolsillo. Ah, y ese estudiante tenía razón; yo no tengo la culpa de nada".
       
       *Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

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Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"