19/04/2010

Presente ausencia

Hola. Algo extraño está pasando en la oficina porque el colega que solía bajarse al bar a tomar café a media mañana, ya no lo hace. Y aquel que desaparecía varias veces, con discreción y alevosía, permanece localizable en su puesto a cualquier hora. Ya no se oyen aquellos diálogos característicos de los buenos tiempos: "Oye, ¿donde está JX? Hace un momento estaba en su mesa y ya no lo veo", pregunta alguien y otro contesta: "Le he oído que tenía que subir a la cuarta planta". Cuando JX regresaba, los que habían preguntado por él ya no estaban y cuando estos volvían, JX se había ido al baño. Pero, tranquilos, este absentismo intermitente ya es cosa del pasado.
        Veo en la tele a la presentadora de un telediario hablar de que ha aumentado el 'presentismo'. Lo dice con sonrisilla y es que los medios adoran estos términos que sirven de etiqueta, porque acertar con la etiqueta eleva el rango del contenido de la noticia, aunque simplifique su información. Quizá la presentadora piense algo así: "Es un tema banal, sí, pero lo voy a introducir con esta palabra, que suena como a enfermedad, y me va a quedar bien chulo". El caso es que se habla mucho de 'presentismo' y, cómo no, a instancias de la Internacional Petulante, de 'la cultura del presentismo'.
        Parece ser que la crisis y el miedo a quedarse sin empleo están terminando con los que se escaqueaban en el curro con cualquier excusa y haciendo que los que faltaban por causas justificadas únicamente, falten ahora por periodos de tiempo más cortos. "¿Qué pasa, JX, que llevas unos días que no sales a tomar el café?" Sin levantar los ojos de la mesa, JX responde a su compañera: "¿Sabes qué?, ha mejorado mucho el café de máquina; ya no es el aguachirlis de antes." Pero esta historia de amor renovado entre trabajadores y empresa, tiene mucho de ficticio, porque estar presente no implica que no se esté ausente. Que España está a la cabeza en horas trabajadas y a la cola en productividad es bien sabido y lo aceptamos (a sugerencia de la Internacional Petulante) como propio de 'nuestra idiosincrasia nacional' y, desde ya, como consecuencia del 'presentismo', que (no sé si hacía falta aclararlo) solo afecta a la empresa privada; en los organismos públicos, más reacios a los cambios, todavía no se ha detectado. Nos vemos.
       
       Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"