06/06/2010

Ruido de ciudad

Hola. Atentos a esta escena: en una chocolatería céntrica, dos amigas (modelo jubiladas deluxe en perfecto estado de conservación) meriendan mientras charlan muy animadas. De las dos, la que lleva el pelo rojizo baja un poco la voz: "Esta mañana, en la cola del pescado, había una que decía que están desapareciendo muchos peatones en las obras del tranvía; que se caen en las zanjas y como las obreros van tan deprisa y tan a lo suyo, no se dan cuenta y tapan los hoyos con tierra o lo que sea y, oye, pues eso, que dejan a la gente dentro..." La otra se queda pasmada: "Pero, Amparito, qué cosas dices; eso es una leyenda urbana sin pies ni cabeza..." Pero Amparito no se arredra: "Y una, como brasileña, que estaba comprando gambas, decía que cuando el tranvía esté en marcha, irá llenito de fantasmas; que cuando vayamos a sentarnos en un asiento vacío, no podremos, porque estará ocupado por un ánima..." A su amiga sólo se le ocurre decir: "Venga, anda, cómete otro churro y deja de pensar en esas cosas".
        Más o menos, a la misma hora, en un aula del Conservatorio, una chica de unos 20 años ensaya con su violonchelo el preludio de una suite de Bach. Un compañero de curso la escucha en silencio. De pronto, ella interrumpe su ensayo: "Deberíamos ponernos a estudiar alemán. A lo mejor nos tenemos que ir a Alemania, que allí hay más orquestas. Es que aquí ya verás lo mal que se va a poner todo; como a las orquestas las subvencionan, pues imagínate por donde van a empezar a ahorrar..." El hombre se levanta: "Oye, voy a abrir la ventana, si no te importa, que hace calor". Entra entonces el ruido lejano, pero claro, de los trabajos del tranvía. "Mejor, la cierro", recapacita. Y vuelve a sonar Bach.
        Mientras tanto, dos amigos pasean sorteando los mil obstáculos de las calles destripadas por las obras. Uno habla sin parar: "Y aquí me tienes, ingeniero industrial en paro con 37 años y un curriculum que no es para tirar cohetes, la verdad. El mes que viene se me acaba el dinero, como lo oyes. Me pego el día buscando empleo por Internet y solo hay cosas de comercial... Me veo metido en un coche todo pintado de propaganda..." Se vuelve hacia su amigo, pero este se ha esfumado. Lo busca y nada, no hay ni rastro de él. Una pena que no haya mirado en las zanjas. Nos vemos.
       
        Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

Este artículo pertenece a la sección "Querido Caos"