11/04/2004

Semana de pasiones

Hola. Esto es un drama íntimo, les informo. El profesor JX se ha enamorado de una alumna de segundo de bachillerato. La alumna tiene mucho talento para los estudios, un ombligo siempre al aire, y una gran afición a tocar el bombo. El profe tiene cuarenta y pocos años, una esposa rubia y una hija de 17. Bueno, el caso es que está perdiendo el control de su vida, tan lineal hasta ahora. En estos momentos, está presenciando una procesión, justamente la procesión en la que la alumna toca el bombo. Ella le ha dicho a lo largo de la semana: "¿Vendrás a verme, verdad?". Y allí está él, tratando de distinguirla bajo el capirote. Redoblan los tambores y se le pone la piel de gallina, me refiero a la piel del alma, que quede claro, porque el tío se siente muy culpable. "Podría ser mi hija", se repite. Pues sí, pero no lo es. Con la hija hay otros problemas. Ayer mismo va y dice a sus padres que no quiere ir a Salou con ellos estas vacaciones. Tenía que llegar: la niña ya no quiere ir de vacaciones con la familia. Como es natural, ha habido un pollo total en casa. Y es que la niña sale con un chico que no viaja. El padre, en un pronto de culpa traicionera, le pregunta. "Y ese novio que tienes, ¿es de tu edad, por lo menos?" La hija alucina: "Pues claro, papá, es un compañero de clase". El profesor JX está pasando malos días porque no sabe cómo hacer frente a sus emociones: tan estricto con su hija y tan liberal consigo mismo. Esto le va a volver "borderline". Un 2 por ciento de la población es "borderline". Son personas que se arman un lío con sus sentimientos, que no saben cómo manejarlos. Ya no se les llama "inestables", sino gente "borderline". Bueno, ahora suenan los bombos y él sigue sin localizar a su alumna. Cuando paran, ve a una encapuchada que agita mucho el mazo en el aire. El profesor rompe a reír de manera incontrolable. La gente le mira porque no es propio reírse tanto y tan alto en una procesión. Pero es que una etapa "borderline" en la vida la tiene cualquiera.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Querido Caos"