21/11/2010

Estreno de "Plácido", de Luis García Berlanga

Hola, aquí viendo 'Plácido' por enésima vez. La película de Berlanga pertenece a esa categoría de cine, universal y perenne, que siempre puede disfrutarse con la ilusión de un estreno. Me pasa con el musical 'Cantando bajo la lluvia', con el thriller de (o para) aldragueros 'La ventana indiscreta' o con las aventuras de Daphne, Josephine y Sugar, esa virtuosa del ukelele, en 'Con faldas y a loco'. Uno vuelve a esas películas con los restos de inocencia que le quedan y, en un ejercicio de impostura muy íntimo, hace como que no recuerda los diálogos o el desenlace. 'Plácido' reúne el ternurismo de Frank Capra, la ácida visión social de Vittorio de Sica y la poética surrealista de lo cotidiano de Fellini, a lo que Berlanga incorpora grandes dosis de humor negro. Pero me pregunto, al verla en noviembre de 2010, si es tan actual debido al talento del director o si su vigencia se debe a que la sociedad española no ha cambiado tanto como creemos.
       La película se apoya en dos líneas argumentales: las zozobras de Plácido para pagar la letra mensual de su motocarro y la iniciativa de unas señoras caritativas, consistente en que las familias acomodadas sienten a un pobre a su mesa en la cena de Nochebuena. Plácido es lo que ahora llamaríamos 'un autónomo del transporte' que teme perder su vehículo, es decir, su medio de vida, por culpa de los impagos y las dilaciones de sus clientes y, también, de la inflexibilidad bancaria. Y esto es algo que ocurre aquí y ahora, y no a uno ni a dos sino a muchos Placidos, en el drama económico que nos está tocando vivir. Por otro lado, esas familias de provincias que acogen a un pobre, mientras un locutor de radio retransmite lo que acontece en la cena, no están muy lejos del presentador de televisión que se desnuda para una revista y, a continuación, se hace una foto entregando el cheque cobrado a una ONG o de la gente guapa que organiza caravanas, como en un Paris-Dakkar de buenos sentimientos, para llevar alimentos a Gambia. La caridad, en España, parece estar reñida con la discreción. Por eso, y por tantas cosas, 'Plácido es una película que se estrena cada vez que se ve, porque nuestra realidad ya se encarga de actualizarla.
       
       Luis García-Berlanga, director de cine español falleció en Madrid el 13 de noviembre de 2010, a la edad de 89 años.

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Este artículo pertenece a la sección "Escenarios"