27/12/2010

Ciudad de cristal (3)

Hola. En su salón, decorado al más puro estilo sueco, Martín (profesor de biología, gran aficionado a la ópera y coleccionista de fósiles) bebe un té verde mientras escucha un aria de 'La Traviata', cantada por la excelsa Joan Sutherland. Martín no va a salir a ningún sitio esta Nochevieja, prefiere quedarse en casa y abandonarse a la melancolía. Acaba de terminar una historia de amor (o una de esas historias en las que al menos un 20 por ciento es amor) y, cumplidos ya los 35, se pregunta si él tendrá la culpa de que sus relaciones nunca le duren más de seis meses. ¿Asusta a sus parejas con su formación académica? ¿Es demasiado exigente? ¿Debería ir más al gimnasio? ¿Tendría que dejarse de ópera y aficionarse a Madonna y Lady Gaga?
        En el salón de su piso de la octava planta, Martín está completamente ajeno al pollo que su vecina doña Coro está montando abajo, en el portal: "¡Alguien me está quitando el periódico del buzón cada día! Y eso es por el número que viene detrás para la rifa de la cesta. ¡Es que voy a tener que darme de baja de la suscripción...! ¡Tiene bemoles la cosa! Y hace bien poco, me quitaron el fascículo de la alcachofa del coleccionable sobre verduras... ¡En esta casa hay una choriza y la voy a descubrir!" La Visi, que escuchaba callada, interviene muy digna: "Coro, haga el favor de explicar por qué dice choriza y no chorizo. Usted siempre contra las mujeres. Se lo tiene que mirar." Doña Coro, ya absolutamente alterada, suelta otro prejuicio, esta vez dietético: "¡Es que a los hombres no les interesan las alcachofas, que son más de chuletón! Pareces boba". "Oiga, sin ofender, que aunque usted ya sea muy mayor, no tiene derecho a insultar", responde la Visi con furia y mucho retintín.
        Todavía trabajando en su quiosco, Jorge comenta con uno del barrio lo mal que le han ido las ventas este año: "Menos mal que han subido un poco con esto del sorteo de las cestas de Navidad, que por el de güiquiliks te aseguro que ya no se vende ni un periódico. Es que si no fuera por la prensa del corazón, con chismes de la Belén Esteban o de la novia de Casillas, casi tendría que cerrar el garito". Jorge suspira hondo, doña Coro refunfuña, Martín duda si contestar o no una llamada de su ex y Visi se retoca el pelo frente al espejo del portal antes de salir a la calle. ¿La vida seguirá igual en 2011? Pues probablemente, sí. Nos vemos.
       
       Martín aparece en Cenas para dos y en Rupturas anunciadas, así como en varios artículos de las secciones Visi, Rubén y otros vecinos de mi bloque y Fiestas del Pilar.
       
       Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

Este artículo pertenece a la sección "Visi, Rubén y otra gente de mi bloque"