10/01/2011

Afuera, llovía

Hola. Me pregunta un lector de este periódico si he escrito alguna novela. No, nunca. Soy incapaz; ni siquiera podría escribir un cuento breve. Recuerdo, eso sí, que, todavía estudiante, decidí un día hacerme novelista. Me compré un cuaderno de espiral y escribí "Novela" en la tapa con letras grandes y rojas (entonces tenía un lápiz mitad rojo y mitad azul que me gustaba mucho). Y en cuanto escribiera la primera línea, me dije, el resto saldría solo. Pero tuve la mala ocurrencia de leer, para asesorarme, un libro titulado algo así como "Consejos para un autor primerizo" y lo primero que decía era que no se debía empezar nunca con la frase "Afuera, llovía"; justamente la frase que yo tenía pensada para comenzar mi gran obra. Teniendo vocación realista, no entendía por qué si en la calle llovía de verdad, no podía contarlo. Deduje que tampoco se podían usar frases afines, como "en el exterior, caía una fina lluvia" o, como se dice en Cantabria, "gorrinaba". Me quedé bloqueado pero, a los pocos días, se me ocurrió esta: "La heroica ciudad dormía la siesta". Contentísimo, se la enseñé al que era mi mejor amigo entonces, un tipo muy leído. Me miró conteniéndose la risa: "Pero, hombre, no me tomes el pelo; así es como empieza 'La regenta' de Clarín". ¡Qué casualidad! Después de darle mucho a la cabeza, discurrí este otro comienzo: "Cuatro carros de asalto entran a media tarde en el campamento. Ruido inseguro de chatarra en la solidez del silencio". Esta vez fue mi madre quien me chafó: "Eso lo has copiado de 'Imán', de Sender". Deprimido, acepté que todas las primeras líneas buenas ya estaban escritas y que la que a mí se me había ocurrido en primer lugar, la de la lluvia, se desaconsejaba. Escribí entonces a los Reyes Magos (en los que creía según mi conveniencia) pidiéndoles un buen arranque. El 6 de enero, encontré en mi zapato un sobre lacrado y, en su interior, este comienzo, exquisitamente caligrafiado: "Diluviaba. Noé iba a cerrar la puerta del Arca cuando se dio cuenta de que faltaba el gato por entrar." En Oriente no habían leído "Consejos para un autor primerizo", estaba claro*.
        Y ayer, en la librería, hojeé la nueva novela de LX**, un escritor local de estilo rancio y plúmbeo, pero que publica sin cesar, con reseñas muy elogiosas, también en la prensa local. Su historia empezaba así: "Él la beso en la mejilla; empero, su relación se resquebrajaba". Me irrité; o sea que se puede escribir "empero" en la primera línea y no "Afuera, llovía"... Eso es un sinsentido. Por cierto, se me olvidaba decir que, mientras escribo este artículo, afuera está lloviendo. No mucho, pero hay que coger el paraguas si se va a salir.
       
       * Es evidente que mi subconsciente me ha traído aquí la imagen del gato de la isla británica de Man (the Manx cat), que es un gato sin rabo (o con uno cortísimo), debido a una mutación genética natural de la columna vertebral. Se cree que estos gatos llegaron a la isla a bordo de barcos de la Armada Invencible, en los que se habían introducido en el lejano oriente. Y la leyenda dice que el gato de Man fue el último animal en entrar en el Arca de Noé, justamente cuando ya se estaban cerrando las puertas. No le dio tiempo a pasar del todo y se quedó sin rabo para siempre. Pobre gatico; debió de hacerse mucho daño.
       
       ** El escritor Luis X (o LX) es un viejo conocido; aparece en Tarde buena, noche mejor y en Todo final es futuro; también podría reconocerse en la figura de Hugo Zajé, en El escalafón. Una característica de su prosa (lo que sería casi un estilema) es la continua utilización de empero en lugar de sin embargo o pero, conjunciones adversativas que le parecen poco o nada literarias. Y, por favor, no me pregunten de quién se trata porque no pienso decirlo.
       
       Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "SEMIBIOGRAFIA"