21/12/2003

Merluza para cenar

Hola. Son las 12 de la mañana del día 24.¡Feliz nochebuena! La señora X está en la cola de la pescadería mirando arrobada al pescatero, un grandullón tímido y sonriente. En casa de la señora X van a comer merluza rellena esta noche. De las Navidades, ella no soporta esa obligación que hay de ser feliz, porque no es nada feliz. Woody Allen decía: "No me importa morir, pero no quiero estar allí cuando ocurra". Igualmente, ella desea que su familia lo pase chachi esta noche y que la merluza salga deliciosa... pero querría estar lejos. En Venecia, por ejemplo. Entorna los ojos y le pone al pescatero una camiseta de rayas blancas y azules; no le pone gorrito de paja porque le sentaría como un tiro. Y respira hondo cuando su gondolero de mercadillo la pasea por los canales.
        A las 8 de la tarde, en un piso de la margen izquierda, otra mujer, la señora Y, prepara también merluza rellena. Está picando champiñón con los ojos humedecidos. Y es que la semana pasada, el médico le dio los resultados de la última revisión, que no ha salido nada bien. Pero no quiere amargar la cena a su familia y se lo dirá cuando pasen estos días. Con el delantal se seca las lágrimas: esta nochebuena, será la madre guapa y animada que ha sido siempre.
        En un chalet de Montecanal, a las doce de la noche, los nueve miembros de la familia de la señora Z están un poco piripis. Este año, la novedad es que Silvia, la niña mayor, ha invitado a un novio italiano. El italiano no ha abierto la boca para hablar en toda la cena, pero sí para bostezar. Momento en el que los padres de Silvia han podido apreciar que el pavo lleva dos piercings en la lengua. El señor Z, contrariado, opta por poner verdes a los catalanes. El italiano saca una cajita de metal y papel de fumar y se lía un porrete. Un olor dulzón a yerba, a buen cava y a merluza rellena se hace tan intenso que la abuelita de Silvia cae sopas sobre el hombro del italiano. Míralos a los dos: esa debe ser la felicidad. ¡Glups!, cómo me enrollo. Nos vemos.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Querido Caos"