19/10/2003

Humo clandestino

Siguiendo el ejemplo de otras ciudades españolas y europeas, nuestro ayuntamiento ha declarado Zaragoza "Ciudad sin humo", por lo que queda terminantemente prohibido fumar en calles, plazas, jardines o balcones, así como en el interior de las viviendas. Sólo se podrá fumar dentro de las casas si se está en posesión de la licencia municipal para hacerlo. Se consigue esta licencia pagando una tasa anual de 1.000 euros. El poseedor del "permiso para nicotizados" podrá fumar en su domicilio siempre que tenga las ventanas cerradas, aunque podrá abrirlas para ventilar de 12 de la noche a 6 de la mañana. Y tanto en el portal de la finca como en la puerta del piso estará visible una pegatina, similar a la de la ITV, con la leyenda "Aquí vive un ciudadano al que no le importa morir tosiendo". Expertos en la propiedad inmobiliaria ya han indicado su preocupación por la muy probable desvalorización de las viviendas de fumadores. Además, los que incumplan la ley se exponen a multas que van desde un ojo de la cara hasta un cataplín y la mitad de otro (con perdón). Una pasada.
       No obstante, el ayuntamiento ha habilitado un secarral en los confines de Valdespartera, para aquellos que no quieran destrozar, en el hogar, la salud de sus seres más queridos. Como tengo a gala el que siempre informo desde el lugar de la noticia -no como otros, que se lo inventan todo- me he acercado a la "Zona Nicotina". Se trata de un terreno de unos 800 metros cuadrados, delimitado por una raya de cal pintada en el suelo, por el que deambulan personas de semblante triste y levemente azulado por la falta de oxígeno, pero que, de repente, se juntan en grupos y charlan y bromean sin asomo de culpa o vergüenza. Hala, venga fumar y reír; qué inconscientes los pobres. Con estas medidas, Zaragoza aspira al premio "Tolerancia Cero" del año 2010 (que nos arrebató Basilea en el 2008, mecachis). Ya ven, aquí estoy yo, informando para HERALDO desde un futuro muy próximo; no se quejarán.

Esta es la segunda versión de "Humo clandestino" y la que apareció publicada en "Heraldo". La primera, mostrada aquí como "Humo clandestino (a)" (sección "Demasiado Asfalto") podía resultar demasiado convincente y la redacción del periódico me pidió que dejara claro que era sólo una fabulación. Ellos, como es del todo comprensible, no tenían ganas de estar dando explicaciones a políticos municipales y lectores que se hubieran tomado el artículo al pie de la letra.

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"