27/09/2009

Elogio del perezoso

Hola a todos. Una empresa ha organizado unos paseos turísticos por Zaragoza a los que ha llamado "Rutas de pecado". Cada día de la semana se asigna a uno de los siete pecados clásicos y el lunes se hace la ruta de la pereza. Como el tema tiene su tilín, no me lo pienso dos veces y acudo, a las 20 h., a las escaleras de la Diputación Provincial. Nos encontramos unas veinte personas en torno al líder, o guía, del invento. El líder nos habla del edificio que tenemos al lado, lleno de funcionarios. Desde siempre, los funcionarios arrastran fama de vaguetes. Bueno, gente vaga la hay en todos los sitios, pero también están los que curran sin parar. Esto solo es una precisión. El caso es que el guía nos lee el famoso artículo de Larra "Vuelva usted mañana", que, como pieza periodística, sigue siendo insuperable. Para que le oigamos, lleva un micrófono conectado a un altavoz-riñonera, que suena tabarrero, la verdad. Bueno, no importa porque lo que nos cuenta es interesante. Al poco, nos paramos en medio de los dos antiguos casinos, el Principal y el Mercantil, testigos del ocio de monárquicos y liberales respectivamente. Parece ser que los socios de ambas instituciones, cuando se cansaban de jugar a las cartas, salían a los balcones para insultarse; seguro que se llamaban "mequetrefes" y "mastuerzos" con gran estilo. Y la ruta sigue por el teatro Principal (que es una reproducción, en pequeño, de la Scala de Milán) y por las tiendas de helados y por los baños romanos ...
        Pienso que la pereza no es un pecado; lo que pasa es que se confunde con la vagancia. En el hiperactivo siglo XXI, el ejercicio de la pereza consciente es una actividad beneficiosa para la mente y el cuerpo, muy recomendable y moralmente ejemplar. Sólo en la pereza se percibe bien el mundo, el planeta y el corazón nuestro al latir. Y creo que no soy el único que ahora mismo piensa así. La segunda novela de Sam Savage (que escribió las aventuras de una rata lectora en "Firmin") se centra en la capacidad creativa de un perezoso solitario y la periodista María Vela Zanetti ha escrito un libro maravilloso e inclasificable que ha titulado "Maneras de no hacer nada". Y podría seguir dando más ejemplos de la pereza considerada como virtud, pero no me apetece, que me voy a tumbar un buen rato en el sofá. Nos vemos.
       
       * Un pecado para cada día de la semana. Rutas organizadas por la empresa Gozarte (976207363)
       ** La segunda novela de Sam Savage se llama "El lamento del perezoso" y está publicada por Seix-Barral. El libro de María Vela zanetti, "Maneras de no hacer nada", es de Trama Editorial, Madrid.
       ***Este artículo se ha publicado en la sección MARCA AL AGUA de las páginas de opinión de Heraldo de Aragón. Si quieres añadir un comentario en este blog, tienes que enviarlo por email a jmheraldo@hotmail.com

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Este artículo pertenece a la sección "Demasiado asfalto"